11 de abril de 2007

Oda a la amistad (y a mis amigos)

No me avergüenzo de confesar que tengo un talento: buen gusto a la hora de elegir a mis amigos.

No di muestras de él a temprana edad (en eso no fui una niña precoz), sino más bien tarde. Durante la infancia tuve pocos amigos (¿alguien conoce la amistad verdadera antes de, digamos, los 14?) y en la primera adolescencia no me caractericé por mi buen ojo. Las cosas comenzaron a ser ditintas de verdad cuando cambié de colegio. Dejé atrás un colegio de monjas del que tengo recuerdos terroríficos (y no sólo por las monjas) y llegué a otro de curas en el que por vez primera vi a un chico sentado a un pupitre. Recuerdo que la primera vez que vi un varón en clase pensé: «Qué bonito queda, qué diferencia». Y de inmediato descubrí algo que hoy ya asumo como una verdad absoluta: a lo largo de mi vida, he congeniado mucho mejor con los chicos que con las chicas. Mis mejores amigos han sido hombres, con alguna honrosa excepción. Por eso el nuevo colegio (Valldemia, en Mataró), fue sinónimo de uno de los mayores descubrimientos de mi vida: la amistad.

Hay muchas razones por las cuales considero que la amistad es una relación más ventajosa que otras (por ejemplo, la pareja o el matrimonio):
1) Apenas exige. Puedes no ver a un amigo en un año, pero cuando te reencuentras con él es como si el tiempo no hubiera pasado.
2) No es exclusiva (ésta es una gran ventaja): nadie te fuerza, ni siquiera el propio amigo, a tener sólo un vínculo de amistad en tu vida. Puedes tener dos, varios, docenas, centenares de amigos y puedes incluso quedar con varios de ellos a la vez, proponer planes comunes. Incluso puedes soñar con presentar a tus amigos y que surja entre ellos una bonita amistad. ¡Y nadie te acusa de degenerada!
3) Los amigos están ahí cuando el guión de tu vida da un quiebro inesperado. Es más: los quiebros inesperados sirven, entre otras cosas, de prueba de selección de los verdaderos amigos.

Pues bien, navegantes, después de 37 años de guión, después de varios quiebros inesperados (en que mis amigos me salvaron literalmente la vida), después de muchas idas y venidas, y de muchas cenas compartidas, de muchos paseos por muchas ciudades diferentes (algunos con lluvia torrencial), de centenares de conversaciones cargadas de descubrimientos, camaradería, lágrimas, risas, después de muchas docenas de miles de palabras... Hoy me hace muy feliz entonar esta ODA A LA AMISTAD en este lugar que, lo sé, frecuentáis mis amigos.
Quiero seguir aprendiendo de vosotros otros 37 años.


P.S. Mañana empezaré a publicar vuestras aportaciones a mi felicidad con motivo de mi cumpleaños. De modo que durante algunos días, este blog será vuestro. Gracias a todos, de todo corazón.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Care.

Yo no te felicité en su día por estar lejos de la civilización conectada a internet, porque estabamos en un balneario con albornoz blanco en su jardin zen y tomando té. Pero habida cuenta de la importancia que ha cobrado el asunto, aprovecho ahora para felicitarte. MUCHOS BESOS.

Pilar

leonor dijo...

y eso por qué será? yo también he tenido mejores
amigos que amigas!
yo creo que es por nuestra propia naturaleza...nostras
somos como mas "brujas", mas "picaras", decimos "qué
bien te queda esa falda nueva" y por detrás nos
estamos riendo...jajajja... qué malas somos!! además,
somos envidiosas y malintencionadas, o no?? =)

En cambio, los tíos, son mucho más legales, te dicen
lo que tienen en la cabeza y punto. Son mas sinceros y
como amigos son para siempre. Dan consejos que de
verdad creen que es lo mejor para ti, y saben
escuchar!!!

Creo que nunca he perdido un buen amigo.... y sin
embargo, si he perdido alguna amiga por el camino...
triste pero es así...

Enhorabuena Care, por tener y cultivar esas amistades!
... quién lo dijo?... "no man is an isle"...
Hemingway?? pues eso, que con amigos así, no nos
podemos hundir, siempre nos echarán una cuerda para
salir del pozo.
Ah!! y ahora me acuerdo de esa película que siempre
ponen por Navidad y que veo religiosamente año tras
año en donde quiera que esté. En "Qué bello es vivir"
("It's a wonderful life"), el personaje de James
Steward lee al final la dedicatoria de su ángel
escrita en el libro "Tom Sawyer" y dice:
"No man is a failure who has friends"...pues eso! que
a veces se nos olvida yo creo!!

Comparto tu Oda a la amistad (y a mis amigos), por
todos ellos!!!BRINDEMOS!!!

c dijo...

Lo escribió John Donne, Leonor. Si no lo has leído, te lo recomiendo.

Franck Capra dirigió otra peli "John Doe", Juan Nadie. No me gusta. "¡Qué bello es vivir!" todavía menos. Prefiero las más divertidas "Vive Como Quieras" o "Arsénico por Compasión"

Aquí tienes un ensayo o algo parecido sobre "It's a wonderful Life"
http://www.cosmoetica.com/B295-DES235.htm

Luego está John Doe, un músico que me parece excelente, a pesar de quitarme el nombre artístico y la furgoneta.

I'm a man,
I spell M-A-N...man

Tengo más amigas que amigos. Entre ellas a Care (he tecleado su nombre con mucho cariño)

Mis amigas hablan como usted señorita Watling. No dicen "los tíos sólo piensan con el pito" por ejemplo, entre otras cosas, porque esa imagen ya está gastada. XD

Quiero mucho a mis amigas y amigos. El único problema es que hace mucho no les veo. En cuanto John Doe me devuelva la furgoneta pero antes...

Goin back down,
To Kansas to,
Bring back a little girl,
Just like you.

I'm a man,
I spell M-A-N...man

Anjana dijo...

jajajjaja! qué gracioso!
A ver, en cuanto tenga un ratito (qué lujos!) me veo "John Doe", y no te digo nada en cuanto tenga un ratazo busco algo de John Donne y lo leo!
gracias por las sugerencias!
...aquí sigo... ahora mismo (3.54 am aqui) con "La buena hija" de A. Grandes.... menudo tutti-frutti que está saliendo el cap.3 !!!
HELP!!!!!!!!!!!!!!!!

César dijo...

Durante mucho tiempo he tenido más amigos que amigas, pero hace años que esa tendencia se ha invertido. De hecho, creo que la mayor parte de mis nuevas amistades son mujeres. Supongo que, cuando uno es muy joven, el sexo interfiere en la amistad. Luego, con el tiempo, lo del sexo se relativiza.

¿Buscamos cosas diferentes en un amigo que en una amiga? Me parece que, hasta cierto punto, sí. Hay ámbitos -no todos, ni siquiera la mayoría- en los que me siento más cómodo en compañia de uno u otro sexo. Por ejemplo, si se trata de jugar (a lo que sea, incluso a cosas que no son en sí mismas un juego, pero se prestan a la competición), prefiero en general hacerlo con un hombre. Pero si se trata de conversar sobre temas personales, prefiero una mujer.

De todas formas, creo que empleamos la palabra "amistad" con demasiada ligereza y muchas veces incluimos en el apartado "amigos" a personas que sólo son "conocidos". Por eso nos llevamos tantas decepciones y por eso se han escrito frases como ésta: "La amistad es como una manzana de cera; muy bonita hasta que pruebas a darle un mordisco".

Amigos (o amigas) de verdad hay pocos y muchas veces ni siquiera sabemos con seguridad quienes son. Pero lo que es seguro es que los pocos amigos que tenemos son un tesoro.

nane dijo...

Te quiero (ya sé que no desde el primer instante que te vi). Te quiero por voluntad propia, sin reservas, sin peros, sin condiciones. Te quiero, amiga.

yepetta dijo...

El 11 de abril tb es mi cumpleaños^^ unque solo caigan 13
FELICIDADEEEEEEEEEEEEES!