5 de julio de 2007

Felicidad sedentaria

Amigos, soy feliz. La culpa la tiene el sedentarismo. Por fin he deshecho la maleta. Hace ya una semana que regresé de mi último viaje de este curso (a Sevilla, buena constancia quedó de ello en este sitio) y ahora me dispongo a pasar una buena temporada dedicada a vida plácida. Lo cual no significa pasarme el verano como estoy ahora mismo, mientras escribo este post, mirando el mar desde mi terraza, no. Significa escribir de 9 a 14 todos los días y otras tres horitas por la tarde y dedicar el resto del tiempo a disfrutar de mi familia, leer, preparar la documentación de mi próxima cosa, cenar con amigos, ir al teatro y planificar escapadas por gusto. Y terminar con los retrasos de una vez, porque con tanto trajín, le debo textos a media España.

Este año ha habido marejada de las buenas y me doy cuenta de que aún no he hecho aquí ningún balance de la gira, y que ni siquiera tengo ganas de hacerlo.
Resumamos: Ha ido bien. Doce ciudades, centenares de periodistas, demasiadas veces de repetir lo mismo una y otra vez y mucho tedio de mí misma precisamente por eso mismo. Ha habido periodistas ineptos (alguno) y gente encantadora (mucha). He estado en platós de televisión junto a presentadores que no tenían ni idea de cómo se llamaba mi novela. He asistido a programas donde se hablaba de piedras curativas, he comido pulpo a la gallega en Vigo, salmorejo en Sevilla y mucho arroz en Valencia, siempre me lo he terminado todo y he dicho que estaba riquísimo. He conocido a todos los directores de Ámbito Cultural y a todos los jefes del Departamento de Librería de El Corte Inglés. También he estado en fiestas en las que había tal muchedumbre que hacerse con un canapé parecía un juego de habilidad. He firmado en la feria del libro y he almorzado con miembros de la Real Academia. Y paro, porque esto ya parece un anuncio de la última Play Station. En fin.
Y con respecto a mi compañera de viaje (sé que lo estáis pensando), os diré que Nativel Preciado y yo aún nos dirigijmos la palabra, lo cual es mucho más de lo que pueden decir algunos de los que comparten una experiencia semejante. Aunque, sinceramente, no creo que jamás me invite a cenar a su casa y yo, como siempre devuelvo el trato que recibo, pues eso.

Este post de hoy, algo improvisado -lo sé- es un balance que pretende servir para compartir la alegría con todos vosotros. Toda la alegría: la de lo ocurrido y la de lo por ocurrir. Y la mejor de todas: a partir de la semana que viene ¡me encierro a escribir! Vuelvo a ser lo único que quiero ser (y soy): escritora. No viajante, no nómada, no transhumante, no vendedora de crecepelo, no relaciones públicas. Escritora. Yupi.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

también seria conveniente que fueras una escritora sencilla, no lo eres.

Anónimo dijo...

Buenos dias. Ayer el google me llevó a un blog de un escritor, Antonio Gálvez, que no conocia y que me pareció interesante. Me encontré con una critica tuya y hacia un balance. Y hoy me encuentro aquí con otro balance.

Si te resulta posible, me gustaria saber que opinas de este escritor y de sus libros.

Te digo su dirección:
http://dietarioenred.blogspot.com/2007/07/balance.html

Esta misma pregunta se la voy a hacer a él sobre ti. Espero que me deis luz.

Gracias.

raül sala dijo...

pues, bienvenida de nuevo, escribe mucho y suerte con lo próximo que hagas... por cierto, porque anónimo 1 dice que no eres sencilla? eres complicada, problematica... pero, que has hecho Care?

p.d: Sigo con pretensiones de que me firmes la muerte de Venus, otra cosa es que mi novia y yo nos atrevamos a pedirtelo si te vemos...

Ferlocke dijo...

Muchos de los escritores noveles a los que nos encantaría publicar soñamos de vez en cuando con la vida literaria, pero a veces solo basta con leer esto (por muy agradable que suene) para recordarte qué es lo que quieres hacer realmente.

¡Disfruta de tu tiempo, Care! Y ya te podrían haber invitado en mi ciudad, Cáceres, para que pudieras firmarme un par de cositas, aunque ahora que lo pienso simplemente tengo que hacerlo yo, no hacen falta autoridades ;)

http://community.livejournal.com/fertextos/

mario cuenca sandoval dijo...

Feliz sedentarismo estival.Yo también soy feliz de poder dedicar muchas horas de calor a la lectura y la escritura. Muchísimas gracias por tu (generosa) reseña en El Cultural y un beso.