16 de junio de 2011

Ayer, en Zaragoza *

* Nótese que el periodista que firma esta información se suma a la lista de espontáneos que rebautizan mi novela. En esta ocasión, es "Habitaciones secretas". Otros la llaman -¡me encanta!- "Puertas abiertas". Y hasta ha habido uno que la llamó "Habitaciones vacías". No está mal.

6 comentarios:

Rebeca dijo...

Querida Care,

La pueden cambiar de titulo, pero al final sigue teniendo su magnetismo.

-Habitaciones secretas: las hay...y esconden secretos tenebrosos.
-Puertas abiertas: una vez que se abren son imposibles de cerrar.
-Habitaciones vacías: esta opción como que ya no...porque aunque una habitación esté vacía nunca lo está del todo. Quedan los recuerdos de momentos vividos en esa habitación, y esos entes narradores de las líneas ;-)

Lo importante es que aunque le cambien el nombre, sepan que es tuya, y lo que esconde. Y lo que esconde son unos entresijos sorprendentes y un legado aún mayor cargado de reflexión, jamás me cansaré de darte las gracias por esta novela.

Un beso sonoro impregnado de la lluvia del cantábrico.

Rebeca.

Begoña dijo...

No pierdas de vista la opción de escribir más partes de la saga y utilizar esos rebautizos ;)
Saludos

Rebeca dijo...

Cronotemia...he de decir que la portada con el reloj de arena convertida en sangre me ha encantado...tendré que buscar...xD

Marta Sanuy dijo...

Que coraje, no me enteré de que venías a Zaragoza, con las ganas que tengo de darte un abrazo gordo.

ahí va.

Airama dijo...

Estas cosas me parecen rarísimas. He leído un caso en el que se comentaba el libro de un autor y salía la foto de éste, pero resulta que habían puesto la foto de un actor que se llama igual. Claro, cuando el escritor vio su nueva imagen se sintió contento, había mejorado mucho físicamente. jejeje... Menos mal que se lo tomó a broma. Vaya anécdotas!!!
Saludos

Rebeca dijo...

Uno encuentra a los libros, o los libros le encuentran a uno??

Hace tiempo que creo que lo segundo, y ayer me reafirme en mis pensamientos...
Después de una agradable comida, entre en una tienda, sección de ofertas de librería Estvdio, y cual fue mi sorpresa al leer Care Santos, Hacia la Luz...

Estaba a un precio tan bajo que hubiera sido un crimen no comprarle, así que puse ojitos a mi chico, y una adquisisión más...

No podría ser de otro modo...en estos momentos de mi vida...tenía que encontrarme con un libro así, con ese titulo y esa historia...

Los libros te encuentran ellos a ti...y te hacen llorar...

Por una vez que no busco en las estanterías libros de Care, ¡zas! en todo el morro...

Empiezo a rearfirmarme en que todo sucede por algo...

Cuando acabe mi viaje hacia la luz, no dudes de que en mi blog habrá una reseña...

Un beso gigante!!

Rebeca.