3 de julio de 2011

Robin de Sherwood

The adventures of Robin Hood, llamada Robin de los bosques en España, está considerada la mejor película de aventuras de todos los tiempos. Fue rodada en 1938 por tres directores distintos, protagonizada por un Errol Flynn que es igualito -quienes tengáis niños seguro que sabéis de quién hablo- al Sportacus de Lazy Town. En el papel principal femenino tiene a una Olivia de Havilland tan desmayada como de costumbre, pero deliciosa. Fue una de las primeras películas filmadas en color y costó, leo, dos millones de dólares. Se llevó tres Oscar: al mejor decorado, a la mejor banda sonora y al mejor montaje. de permanente inalterable y que resulta igualito -quienes tengáis niños me entenderéis- al Sportacus de
Es una de las películas que más éxito ha tenido entre los críticos jueces de mis sesiones familiares de cine forum. No sólo por el tema -el ciclo artúrico nunca falla- sino también por otros méritos, más difíciles de encontrar en cine apto para todos los públicos de cualquier época: no es moralista, no es cursi, tiene un ritmo trepidante, los malvados son muy malvados y los buenos se rigen por suicidas causas nobles. Hay luchas, escenas emocionantes y un final feliz nada ramplón. Es seguro que volveremos a verla.
Ha sido una buena manera de ir intimando con Robin Hood, ese justiciero que tanto trabajo tendría hoy día y que nunca pasa de moda. Ni en los bosques de Sherwood ni en el salón de mi casa.

3 comentarios:

Rebeca dijo...

Nunca he visto esta película...he visto otras en las que el personaje tiene las mismas ideas...pero la de 1938 no...

Debería haber más Robin de los bosques en estos tiempos de crisis, quizá así la pagarían quienes la provocaron y no los de siempre...los que no tienen para alimentar a sus fammilias y están sumergidos en el paro...

En fin...que me pongo drástica...le hablaré de esta peli a mi chico, que es el que entiende de pelis...xD

Un besito!

Caballero de Olmedo dijo...

Yo sigo impresionado por esa permanente: esas ondas que no se le mueven ni cuando se balancea en lianas que parecen salidas de una película de Johnny Weismuller...
Pero sí... fue hora y media de espectáculo puro y duro. Repetiremos...

Juan Carlos Palma dijo...

Me has tocado la fibra sensible, Care. Siempre ha sido una de mis favoritas. Si no la he visto treinta veces... La picaresca de Flynn (es difícil encontrar un papel que encaje tan bien con un actor como éste), la dulzura de De Havilland -aunque en el rodaje Errol le hiciera la vida imposible-, los impecables Basil Rathbone y Claude Rains, el ritmo trepidante, algunas de las mejores luchas de espadas de la historia del cine, la emocionante partitura de Korngold... Cuando vaya a Barcelona, me apunto sin dudarlo a tu cineforum.