25 de julio de 2012

Hoy sale en Alemania mi novela Habitaciones cerradas, Die Geister shweigen.

He tenido la suerte de contar con una traductora de lujo, Stefanie Karg. Hoy, para celebrarlo, quiero rendir homenaje a todos los traductores publicando unas palabras que Stefanie ha escrito ESPECIALMENTE PARA ESTE BLOG, al hilo de su trabajo de traducción y de la especial relación que los traductores entablan con los libros. No sabéis lo emocionada que estoy de poder hacerlo.

DÍAS DE PALABRAS, SILENCIO Y FANTASMASpor Stefanie Karg

Principios de julio del 2012
Falta poco para que salga Die Geister schweigen, mi traducción alemana de Habitaciones cerradas. Me pregunto con curiosidad: ¿Cómo va a recibir el público alemán la tan emocionante novela de Care Santos?
Siempre surgen unos lazos especiales con las obras a traducir: el tema, los personajes, los sitios, pero con Habitaciones cerradas ha crecido a lo largo de los meses pasados un cariño muy especial.

Febrero del 2009
Leo mi primera novela de Care, La Muerte de Venus. Me fascina cómo la autora logra entrelazar los acontecimientos de época romana con la trama actual en Mataró. Gracias a la web también puedo visualizar el ambiente creado. Ya familiarizada con Mataró en la comarca del Maresme, con una protagonista que trabaja en un salón de belleza, me llega el encargo de traducir la página web de un pequeño y acogedor hotel en la vecina comarca de La Selva, cuya gerente a la vez es propietaria de un salón de belleza.

Marzo del 2011
La lectura de Habitaciones cerradas me seduce suavemente. La estructura a base de la mezcla de distintos géneros de texto que componen la novela me encanta, los correos eléctronicos, los textos ficticios que parecen sacados de auténticos catálogos de Historia del Arte, un relato verídico publicado en un periódico, artículos de prensa también ficticios, los capitulos más bien épicos de la trama desarrollada en el pasado y los cápitulos tan concisos que relatan los acontecimientos de la actualidad. El personaje de Amadeo Lax parece tan verdadero que casi caigo en la trampa de creer que existió hasta que compruebo que ha salido de la fantasía de Care. Al principio de la lectura tengo que controlarme para sólo leer la novela apreciando a fondo la capacidad creadora de la autora, ya que de modo paralelo la voy traduciendo mentalmente, señal inequívoca de que la novela me tiene atrapada.

Mayo del 2011
¡Qué ilusión! Susanne Kiesow de Fischerverlage me encarga traducir Habitaciones cerradas al alemán. Como siempre me pongo algo nerviosa. Una cosa es leer una novela, otra cosa es –pese a toda la experiencia profesional– traducirla, dotar a la versión alemana del tono creado por la autora. Voy elaborando mi red de trabajo, disfruto del blog de Care, puedo contar con la cooperación de Heike Peetz, la colega que sabe de Historia del Arte y que va a controlar los capítulos dedicados a los temas de pintura, Modernismo etc., y también con la amiga de una amiga en España que es experta en el Ensanche de Barcelona
Empiezo con la traducción de por sí. Lo que me ha fascinado desde el principio –la mezcla de distintos estilos y géneros de textos de la novela–, a la hora de empezar me supone un reto especial. Sin embargo, cada vez descubro más detalles que me tocan. María del Roser, la gran protagonista de la trama del pasado, es un encanto, pero su estado de salud me hace recordar el hecho que la demencia o la vejez son temas latentes en las charlas con las amigas al hablar de nuestros padres. No como una hija, sino como la madre que soy, sigo el desarrollo de los hermanos Amadeo y Juan Lax desde pequeños y miro con aún más cariño a mis dos retoños. ¿Qué será de ellos? Los pasajes que evocan el Liceo me hacen recordar con mucha nostalgia el Buque fantasma que una vez vi en aquel distinguido Gran Teatro, donde la presentación de la obra wagneriana fue una parte del espectáculo y el desfile la élite catalana me proporcionó la otra.
De repente estoy irritada: ¿Cómo puede gustarme una novela que tiene como figura central el monstruo que es Amadeo Lax? Mi alivio llega al comprobar que Violeta, la gran protagonista de la trama actual se ve enfrentada con la misma pregunta: ¿Cómo puede entregar su vida laboral a un museo dedicado a un personaje que resulta haber sido un monstruo? Disfruto sumamente con los capítulos de la actualidad que dejan entrever la supuesta autoría de los « fantasmas » y trato de recrear su distancia hacia lo relatado en el original. En los correos de Violeta a su madre Valérie que entrañan cierto tono de complicidad, busco la voz de las conversaciones con mi propia madre.
Con las búsquedas en libros y en la web ya realizadas, aparecen las cosillas de siempre. De repente tengo que actualizar mi léxico alemán y por ejemplo encontrar las palabras adecuadas para algo al parecer tan banal como una cuna con pabellón o una chichonera, detalles que sin embargo, a mi entender, son esenciales para recrear el ambiente. Surge el sempieterno problema, el tutear y el tratar de usted, que es distinto en España y en Alemania, y me supone otra dificultad: ¿Violeta tutea a la hija de su gran amor o no?
Luego las coplas … Reflejan tan bien el ambiente de la época y confieren cierto valor añadido a la novela. ¿Cómo hacerlo llegar al lector alemán? Poniéndome de acuerdo con la lectora de la editorial decidimos traducirlas al alemán, ¡sabiendo que no tienen traducción! Me decido por una versión sumamente libre para guardar el sentido picante, utilizando un léxico alemán que corresponde a la época. ¡Qué atrevimiento!
Transcurre el verano, llega el otoño y mi trabajo está terminado. No, nunca está terminado, siempre se puede mejorar algo, añadir alguna cosilla, corregir un pasaje. Siempre será así, pero le he tomado tanto cariño a Habitaciones cerradas que mi traducción parece un bébé que quiero guardar para mí. Finalmente la entrego dentro del plazo establecido, la dejo en las sabias manos de las lectoras de Fischerverlage para la versión final que llevará por título Die Geister schweigen, es decir: El silencio de los fantasmas.

Febrero del 2012
Llegan las pruebas, con la distancia corrijo algún que otro detalle. Me invade una gran alegría previa. Tengo ganas de viajar a Barcelona para ver in situ el ambiente de la novela.

Mayo del 2012
Me llegan los primeros ejemplares de Die Geister schweigen para la prensa. ¡Qué alegría!

Finales de mayo del 2012
Me unen con Madrid unos lazos muy fuertes, y me escapo un largo fin de semana para volver a impregnarme del ambiente español. En la Feria del Libro desgraciadamente no coincido con los autores que he traducido. La noche de despedida después de un paseo por el centro, mis amigos me llevan a la Fídula, el café-concierto donde el genial Manuel Rey imparte su magnífica « Historia de la Copla ». Esa noche no canta las coplas que Care introduce en la novela, pero me emociono mucho al escuchar en vivo tantas coplas en un ambiente tan castizo.

Finales de junio del 2012
Care amablemente me invita a participar con « unas palabras » en su blog.

Principios de julio del 2012
Por fin me siento al ordenador y hago resumen de mi encuentro con la obra de Care. Justo cuando he llegado al mes de febrero de 2012, llama el cartero y me trae los primeros ejemplares de Die Geister schweigen. ¿Como va a recibir el público alemán esa novela cuando salga a finales de julio de 2012?



5 comentarios:

Rebeka dijo...

Preciosas palabras Care. Seguro que te has sentido muy feliz al leerlas.

Eso demuestra lo que eres capaz de transmitir con tus palabras y la profunda huella que dejan en tus lectores.

Espero que las ventas en Alemania sean todo un éxito. Me gusta mucho el titulo ;-))

"…pero por las noches reinaba en las estancias un silencio sobrecogedor..." Ains...xD

Un abrazo.

Anónimo dijo...

¡Genial, me ha encantado! ¡Enhorabuena a las dos autoras!
Y abrazos.
Concha Cardeñoso Sáenz de Miera,

Care dijo...

Qué alegría verte por aquí, Concha. Y sí, estoy muy pero que muy feliz.

Yaicla Artesania dijo...

enhorabuena y la verdad es que no es para menos Care porque la novela es verdaderamente preciosa y personalmente me has hecho soñar y me has servido de inspiracion para mi trabajo con tus palabras.

Begoña dijo...

Escribir un libro y traducirlo es algo muy parecido, por lo que extrae de esta entrada. Aún cuando se da por acabado se encuentra algo que mejorar.
Una tarea eterna que hay que parar ;)