31 de julio de 2012

Noche y día



2 comentarios:

Rebeka dijo...

Qué distinto es todo de cuando hay luz, a cuando se está sumido en la más profunda oscuridad.

Un abrazo.

Amando Carabias María dijo...

Y busco lo que de luz hay en la oscuridad. Esas cuatro ventanas más iluminadas que el resto. ¿Está ahí la novela?