24 de febrero de 2013

Primera semana de vida de El Aire que respiras: crónica fotográfica


La semana comenzó con unos poquitos libros que dedicar 
a los libreros de toda España.


Y aquí me veis, muy aplicadita (eso lo tengo). 
A pesar de todo, por poco llegamos tarde al AVE.


En esta aristocrática sala planetaria celebramos el pasado martes en Madrid
el encuentro con bloggers. Si queréis saber qué dio de sí,
lo encontrais haciendo click AQUÍ 
(por cierto, me encanta el titular: ¡gracias Paz!).


Qué fotogénicas son las escaleras del edificio de Planeta en Madrid. 
¡Y qué duras! (Eeeeejem)


El miércoles empezamos el día aquí: parroquia de Santa Anna de Barcelona.
Visita con periodistas. Esas de la foto, por cierto, son las campanas que toca
Filippo Brancaleone en la novela.


La visita a la Biblioteca de Reserva de la UB con los amigos periodistas fue un lujo.
Sobre todo, porque tuvimos como guía a Neus Verger, su directora.


Me encanta esta foto. Qué bonitos son los cantos pintados. 
Y qué público más entregado.
Os dejo algunas de las noticias aparecidas: AQUÍ y AQUÍ



Jueves por la tarde: presentación en Dòria Llibres, de Mataró, 
con Lorenzo Silva como maestro de ceremonias.
Fue de esas que se recuerdan. La foto es de la revista Cap Gros.
La noticia la encontraréis AQUÍ.


Y la semana, para ser coherentes, terminó como había empezado: 
con montañas de libros por dedicar. Esta vez los de Círculo de Lectores, el viernes.
 Hoy me despido con un deseo de todo corazón, navegantes del silencio:






2 comentarios:

Rebeka dijo...

Y yo sin poder hacerme con él todavia, pero me haré con él tarde o temprano, que quiero leerte!!

Algún día conseguiré una firma tuya ;-)

Me alegro de que todo haya salido tan bien, unas fotos estupendas, y que pila de libros par firmar para ser los primeros días. Estarás super contenta seguro!Mucha suerte Care.

Un abrazo muy grande desde el norte!

Mayte Esteban dijo...

Lo leeré, claro que sí. Mucha suerte en esta nueva aventura, que te traiga momentos inolvidables, como los que nos regalas a los lectores con tus palabras.

Besos, escritora. A ver cuando vuelves por Turégano.