25 de septiembre de 2008

La vida sorprende

Hoy he comprado dos botellas de Bollinger, el champán preferido de James Bond. La primera era para una pareja de mi edad —bueno, un pelín mayores, pero sólo un pelín— que acaban de tener un bebé. La segunda, para una pareja de mi edad —bueno, un poco mayores, pero sólo un poco— que se casan mañana.

De pronto, la vida se comporta como hace diez años. La gente se casa y tiene bebés.

Qué maravilla que aún no estén repartidas todas las cartas de la partida. Que aún pueda llegarnos una mano que nos sorprenda de verdad, a lo bestia.
Mañana, no me esperéis por aquí, navegantes, estaré de boda, dejándome sorprender.

La imagen, de Meredith Farmer

1 comentario:

Cristina dijo...

¡No me puedo creer que seas Care Santos! Eres una de mis autoras favoritas... ¡qué alegría el poder contactar contigo!
De momento sólo me leí 2 libros tuyos: los primeros de Arcanus; pero ya es suficiente para darme cuenta de tu talento.
Ahora me toca camelar a mi madre para que me compre otras obras de arte tuyas. Besitos, Cris.