16 de febrero de 2006

Los lugares comunes de Flaubert

En este viaje que me tiene lejos de casa y cerca de mis cosas, me acompaña Flaubert. Hoy estamos en Jerez de la Frontera. Voy leyendo el Diccionario de lugares comunes, recién editado por Edaf en bolsillo, que el autor dejó inacabado pese a trabajar en él durante muchos años de su vida. Tampoco escribió para él el extenso prólogo que tantas veces había descrito en su correspondencia.
De todas las entradas de este atípico diccionario, y atendiendo a la alta densidad de escritores que hay por aquí, os dejo ésta:

Novelas: Corrompen a las masas
-Por entregas son menos inmorales que en un solo volumen.
-Únicamente se pueden tolerar las novelas históricas porque enseñan historia.
-Hay novelas escritas con la punta de un escalpelo y otras que reposan sobre la punta de una aguja.

De esto último, me hubieran gustado ejemplos.

4 comentarios:

blankutxi dijo...
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blankutxi dijo...

Me encanta lo de menos inmorles...qué es???

Matías dijo...

Yo creo que a veces me parezco a Flaubert en lo obsesivo (sin osar compararme, claro), y todas esas horas que pasaba estudiando una misma frase y corrigiéndola y recorrigiéndola.
Hace años que tengo pendiente el diccionario y todavía no acabo de cumplir con la obligación de leérmelo. En fin.

Amaia dijo...

Matías, lo esperamos con ansia.

P.D. ¡¡Me resulta imposible seguir este blog!! No puedo meterme a diario, y me pierdo muchísimas entradas... en fin, un saludo. Sigo viva.