17 de febrero de 2006

Vuelta a casa

Estar lejos de casa: Extrañar unas manos que recorran tu cuerpo por las noches. Refugiarse en los libros, compañeros de siempre; escribir: un instinto, un subterfugio, un truco para alejar a los fantasmas del silencio. Y el silencio, en este justo instante de mi vida: un caro capricho.

Regresar a casa (ya sólo es una cosa): La risa impagable de mis hijos, al verme.

6 comentarios:

miwok dijo...

Hola Care, ¿te falta mucho para volver con tus niños? Ánimo...

Anónimo dijo...

Care, después de tantos años en común... ¿todavía anehalas unas manos que recorran tu cuerpo por la noche? Mujer, ¡que ya eres una veterana! :-)

Saludos

Care dijo...

Miwok: Siempre es mucho cuando estoy lejos de ellos.
Anónimo: ¿Tiene que ver la veteranía con el deseo? En mi caso sí, pero para multiplicarlo.

Peonia dijo...

Care:

El silencio es terrible. Cuando se necesita silencio no se tiene pero cuando te enfrentas a él en soledad... Te entiendo porque yo también soy de las que no puedo separarme de mi niño pero ya verás como pasa rápido... Además los hoteles me angustían con todo tan solitario...

Para mí los libros e internet son un refugio y también el cine si te dejan los compromisos(¿Has visto la polémica Brokeback mountain" aunque no es muy alegre para animar?) y la música...

Un encargo (no son llaveros, ni postales,...): si ves librerías de LIJ mándame la dirección. En Sevilla sí conozco alguna pero en Jerez creo que no hay. Las colecciono.

Care dijo...

Pues no vi librerías de ningún tipo en Jerez, Peonía, porque sólo salí del hotel para trabajar y volví a él para lo mismo. Pero lo preguntaré, no te preocupes.

cristian dijo...

Como cantaban Radio Futura (creo) "siempre seré un niño si me tratas con cariño"

Osti, ahora no sé si he abandonado la categoría pederasta de Flaubert y sufro complejo de Peter Pan, o soy más bien estilo Zelig de Woody Allen.