2 de diciembre de 2005

Sergio Pitol, Premio Cervantes del año Cervantes


Un novelista es alguien que oye voces a través de las voces. Se mete en la cama y de pronto esas voces le obligan a levantarse, a buscar una hoja de papel y escribir tres o cuatro líneas, o tal sólo un par de adjetivos o el nombre de una planta. Esas características, y unas cuantas más, hacen que su vida mantenga una notable semejanza con la de los dementes, lo que para nada lo angustia; agradece, por el contrario, a las Musas, el haberle transmitido esas voces sin las cuales se sentiría perdido. Con ellas va trazando el mapa de su vida. Sabe que cuando ya no pueda hacerlo le llegará la muerte, no la definitiva sino la muerte en vida, el silencio, la hibernación, la parálisis, lo que es infinitamente peor.
Son palabras de Sergio Pitol (Puebla, México, 1933), el Premio Cervantes de este año 2005, perteneciente a El arte de la fuga (Era, 1996). La mejor manera de rendir homenaje a un escritor es leerle. Algunas recomendaciones: El viaje, El desfile del amor o lo más reciente que ha publicado en Anagrama, una recopilación de sus relatos titulada Los mejores cuentos (2005).

6 comentarios:

Darkverzight dijo...

Y por lo que he leído, gran traductor además de gran escritor... Tendré que leerle :-)
Mamen
PD: (¡Y además tenog el privilegio de inaugurar tu blog!)

Óscar dijo...

Yo leí en su traducción "Los lentes de oro" de Giorgio Bassani. Es una novela maravillosa.
Besos desde Roma
Óscar

ledusha dijo...

que maravilla las palabras de Sergio Pitol!! aunque mi camino sea la poesia, me identifiqué perfectamente.
besos, buena estréa a tu blog.
ledusha

Gus Nielsen dijo...

Hola, care!!! Bienvenida la selva. Gus.

www.milanesaconpapas.blogspot.com
www.mandarinasdulces.blogspot.com

Care dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Arcadio dijo...

También yo había subrayado en mi ejemplar de El arte de la fuga el párrafo con que rindes homenaje a Sergi Pitol, Care, de hecho es un libro que parece escrito para ese fin, de tanto como ofrece. Alguna muestra:
"Uno es una suma mermada por infinitas restas."
"Saberse dueño de una palabra esperada con ansia por los demás, una palabra para tranquilizar o despertar a su grey, le trasmite a su tiempo un sentimiento de continuidad."
Ciertos autores son un estímulo para retomar la escritura con intensidad nueva cuando alguna otra circunstancia ha mermado ese deseo. Pitol es uno de ellos. Un beso,Care