30 de junio de 2011

Fiesta de 10º aniversario de la agencia Sandra Bruna: la crónica de la bloguera dicharachera

 Martí Gironell también aquí ejerció de presentador.

Chica de vídeo: Rocío Carmona.

 Ángeles Escudero, felicitación a distancia.

 El gran momento. La agencia al completo sopla velas.

Sandra se cambió de zapatos para bailar mejor. 
¡He aquí la prueba!

Víctor Amela-Sandra Bruna.
Una estrecha relación autor-agente.

Ambientazo.

Eduard Estivill y la bloguera dicharachera, ¡cantamos!
Sí, sí, cantamos.
Por supuesto, en honor de la homenajeada.

Madame Bruna.

Iolanda Batallé-Francesc Miralles.
Una relación en la penumbra.

Flores para todos y ¡a seguir!


* ¡Gracias, David, por tus fotos!

29 de junio de 2011

Los huesos hablan 700 años después


¿Por qué los príncipes y princesas de los cuentos son siempre rubios? ¿Todos eran germánicos, nórdicos, albinos?
La respuesta se llama Apigenina Genisteina y es un tinte natural extraído de la retama que, al parecer, los reyes medievales europeos -también los nuestros- utilizaban para aclararse el pelo. Las razones suelen ser, por lo menos por estas latitudes, estético-prácticas: de este modo conseguían singularizarse de sus siervos, que por lo general eran cetrinos, de pelo oscuro y tez morena.
Esto he sabido leyendo los resultados de las investigaciones que un grupo de arqueólogos, dosumentalistas, químicos, forenses e ingenieros textiles están llevando a cabo después de exhumar los restos de Pere II de Aragón y de Blanca d'Anjou (su nuera), en un proyecto del Museu d'Història de Catalunya.
El estudio, por cierto, ha desvelado también que el rey Pedro II iba mucho a caballo (según una lesión muscular en la base de las costillas), que entre los 6 y los 12 años se alimentó fatal, que nsu coquetería no le llegaba para lavarse los dientes y que sus platos favoritos eran la carne y los cereales mediterráneos. También sufrió un meningioma, pero parece que ni se enteró.
Con respecto a Blanca d'Anjou, también conocida como Blanca de Nápoles, es casi un milagro que sus huesos puedan decirnos algo, pues durante un saqueo propiciado por la Desamortización de Mendizábal (1835) su cadáver fue profanado y lanzado a un pozo, de donde un monje lo rescató para devolverlo a su ataúd. Medía 1,50 metros de altura y murió a los 27 años tras dar a luz a su décimo hijo, como ya reconocían las crónicas. Ahora se han sabido detalles más mundanos. Por ejemplo, que usaba zapatos demasiado estrechos, que le provocaron un protuberante juanete. 
Reconozco que esta es la historia que me gusta saber: la de las menudencias, no la de las grandes gestas. Prefiero los juanetes, los tintes y las dietas antes que los tratados, las batallas y las conquistas.

* La imagen: reconstrucción del rostro de Blanca d'Anjou, según el mismo estudio.

27 de junio de 2011

23 de junio de 2011

Otro solsticio de verano


Hace años, a las horas que hoy esribo esto, estaba recopilando cualquier cosa que pudiera apilarse para formar una gran hoguera. Los niños inaugurábamos el verano visitando a los vecinos para pedirles muebles viejos, tablones, palos de escoba. Había un adulto vigilante, que al anochecer prendía la llama. Luego, asustados de nuestra propia proeza, nos sentábamos a ver el fuego y a lanzar petardos. Yo nunca fui muy petardera. Me daban -y me dan- miedo las explosiones, y también el fuego. Aunque me hipnotizaba el baile y el calor de las llamas. Mirándolas podía pasar horas. Creo que nunca fui una niña muy activa, mi papel era más bien el de observadora. Se me daba bien mirar en silencio, llegar a mis conclusiones, pensar en mis cosas. Ahora, treinta años más tarde, sigo sentándome en silencio a pensar. Sin ningún otro cometido. Pensar. A mí me da grandes resultados.
Pero estaba en la vigilia de San Juan. Cuando la hoguera se consumía, los mayores bajaban parrillas a la playa. Había carne a la brasa y pan con tomate. Corría la sangría, por supuesto, hecha en casa. Los niños bebíamos refrescos que pescábamos de un barreño lleno de hielo. La arena húmeda y fría nos acariciaba los pies. Luego, el ritual del baño. En San Juan hay que bañarse de madrugada. O mejor aún: al salir el sol. Si el cuerpo aguanta, claro. El mío, poco trasnochador, aguantaba poco. Creo que sólo un año llegué a ver salir el sol. Y ya tenía novio. 
A nosotros no nos decían que bañarse trajera suerte, como se escucha ahora. Nosotros nos bañábamos porque formaba parte del ritual. Meterse en el mar de noche era una especie de rito de iniciación. Una demostración de valor. Pocos se atrevían. Yo sí, a mí el medio acuático nunca me ha dado miedo. 
En el mar, por la noche, me sentía fosforescente. A veces me costaba acostumbrarme al frío, pero siempre lograba hacerlo. Me alejaba nadando hasta donde no hacía pie. La oscuridad es absoluta desde el mar, de noche. 
Al acostarnos, tal noche como la de hoy, habíamos practicado un oficio ancestral: el de perpetuar nuestras costumbres, sin saber por qué lo estábamos haciendo. Éramos parte de una tradición. Y, al mismo tiempo, éramos intensamente felices.
Cuando termine de escribir estas líneas, comenzaré a preparar la cena. La de la verbena de San Juan siempre ha sido una cena sencilla: embutidos, tortilla de patatas, pan con tomate, queso y, de postre, la ineludible coca. Este año, la nuestra es de crema. Luego, acompañaremos a los niños a encender una docena de bengalas y a lanzar unos pocos petardos. El fuego  y las explosiones siguen dándome miedo, aunque intento disimular para que ellos puedan hacer lo que hace todo el mundo. No sé si llegaremos al ritual del baño en el mar o habrá que dejarlo para más adelante. La playa está más lejos que cuando era niña. Bueno, mejor dicho: la playa está en el mismo sitio. La que estoy un poco más lejos soy yo.
El solsticio de verano me gusta menos ahora que antes. Ahora soy comparsa. Acompaño a mis hijos hasta que les llegue el momento de celebrarlo sin mí, con sus amigos, a su manera. Cumplo mi función. Algún día, ellos también hablarán del San Juan de su niñez y yo estaré en él. Menuda responsabilidad.

22 de junio de 2011

Avarus animus nullo saciatur lucro



El novelista, traductor y poeta John Gardner habla en su libro Para ser novelista del desaliento que aqueja a los escritores. Del que viene de los demás y del otro, del terrible: "Escribir una novela lleva muchísimo tiempo", dice, "al menos para la mayoría, y es algo que pone a prueba la mente del escritor y puede llegar a desquiciarla. Día tras día, año tras año, el novelista se pregunta si no estará engañándose, se pregunta por qué se escriben novelas, esos largos y minuciosos estudios de las esperanzas, alegrías y desgracias de seres que, en sentido estricto, no existen. El escritor puede ver socabado su ánimo por una progresiva misantropía, humor o desconcierto mientras su mujer o marido da muestras crecientes de mal humor."
A pesar de todo, Gardner termina diciendo que "hay más fracasos entre quienes aspiran a ser brillantes hombres de negocios que entre quienes aspiran a ser artistas".

Creo que Gardner tiene razón. Escribir es aprender a luchar contra ti mismo. Terminar una novela depende, en buena medida, de tu capacidad para resistir en esa lucha. De tu autoconvicción, de las maneras en que hayas aprendido a combatir el desaliento. Es una labor de resistencia, en la que el talante tiene gran importancia.



Hace poco me contaban el caso de un escritor pagado de sí mismo. Uno de esos que se consideran a sí mismos más que los demás y osan ir por el mundo con una mueca de desprecio. Se les reconoce porque raramente leen a sus contemporáneos o, si lo hacen, es sólo para certificar que ellos son infinitamente superiores. También por su infelicidad, que es su peor estigma. A menudo publican en buenas editoriales. Tienen un razonable número de lectores. Reciben buenas críticas. Pero nada de eso les basta, porque aspiran a más. Están tan pendientes de los inexplicables éxitos ajenos que no saben ver sus propios logros. Nunca están satisfechos. La insatisfacción llega en ellos a ser patológica. Por supuesto, no admiten la biodiversidad de lo literario. No admiten la coexistencia de distintos tipos de escritores, de libros, de lectores. Para ellos sólo existe literatura sublime -ellos mismos- y subliteratura -los demás, en particular aquellos de los demás a quienes las cosas no les van del todo mal-, consideran que su labor consiste en educar a los lectores equivocados. Es decir, inculcar a todos que deben leerles a ellos y no al resto de la humanidad. Con los años, suelen ser seres solitarios, asociales, estar enfadados con el mundo (que no les comprende) y bastante insoportables.
Lo peor de todo es que su mal no tiene solución. Aunque mañana todo el mundo les prefiriera, aunque vendieran un millón de ejemplares, aunque hasta los taxistas les leyeran con fruición, se sentirían igualmente infelices. 
Porque hay otro axioma infalible, en la literatura y en la vida: Por muy bien que te vayan las cosas, siempre hay otro u otra a quien le van mejor que a ti.
Y la felicidad, no falla, consiste en ser feliz con lo propio.


21 de junio de 2011

Lo perturbador

En un artículo publicado en el número 1 de la revista Barataria, el crítico venezolano Fanuel Hanán Díaz define "lo perturbador" en la literatura para niños y jóvenes. El artículo es magnífico y profundiza en algo que despierta mi interés desde hace tiempo: qué asuntos consideramos perturbadores los adultos, y por qué motivo. Por supuesto, no hay una respuesta única a esta cuestión y las múltiples posibilidades generan también múltiples posturas, que van desde la censura a la atención hacia ciertos temas. Lo perturbador cobra una especial importancia cuando se dirige a los adolescentes, sobre quienes una legión de adultos -a menudo en exceso intervencionistas- ejerce una mediación innecesaria que perjudica a todos: a la libertad para leer, al gusto por la lectura y a la confianza mínima sobre la que se debe cimentar cualquier relación. Pero en fin, estos son asuntos complejos, que me desvelan y sobre los que más pronto que tarde terminaré esribiendo. 


Hoy quiero hablaros de mi propia perturbación. Según Díaz, lo perturbador es aquello que "produce una sensación de inestabilidad en la mente del lector". La definición se completa al afirmar que la perturbación que provoca la ficción tiene un efecto prolongado -y benéfico, aclaro, por si hay almas sensibles escuchando- sobre el lector, y sus efectos suelen ser más devastadores que la lectura misma, durante el tiempo -a veces años- que se prolonga. Todos recordamos alguna escena de miedo o de violencia, que nos conmocionó. Yo podría elaborar una larga lista de perturbaciones en mi existencia como espectadora y lectora de ficciones (he sido y soy un alma cándida), pero voy a seleccionar sólo algunas. Del cine, me quedo con dos, de naturalezas muy distintas: la  famosa escena de tortura de Reservoir Dogs en que un hombre mutila a otro una oreja para luego rociarle con gasolina y prenderle fuego y la escena de Paranormal Activity en que ella, la protagonista poseída, contempla a su pareja dormir durante horas, sin más. En este segundo ejemplo no ocurre nada desagradable y de hecho, no ocurre nada de nada.Sin embargo, durante meses no he podido quitarme esa imagen de la cabeza. La imagen y su perturbador significado, claro está.


Entre mis lecturas, apenas soy capaz de recordar nada de Cementerio de animales, la primera novela que leí de Stephen King. En cambio, recuerdo con nitidez una sola escena: la del regreso de un gato desde la tumba donde lo dejó su dulce propietaria, una niña de pocos años. Se me ocurre ahora que puede que mi recuerdo no sea exacto. ¿Era un niño o una niña? La mente inventa sin cesar, ya se sabe. Sin embargo, lo perturbador de la escena se conserva intacto, sea el protagonista masculino o femenino.
Algunos relatos que me perturbaron (y mucho): El corazón delator, de Edgar Allan Poe (¡qué final de espanto!). Pesadilla a 20.000 pies, de Richard Matheson (la visión de la ventanilla); La pata de mono, de W. W. Jacobs (lo que ve la madre cuando mira por la ventana). Lo que nos perturba, compruebo, es más implícito que explícito y nunca es un argumento completo, sino una escena, una palabra, una mirada, un instante fugaz que para nosotros no lo es en absoluto.


Entre mis últimas lecturas, hay una que merece sumarse a mi lista de libros perturbadores. Sukkwan Island, de David Vann. Una historia demoledora, durísima, entre un padre y un hijo y un curioso ejercicio de convivencia. Por deseo del padre -un ser falto de afecto, a las puertas de su segundo divorcio- un chaval de doce años se va a vivir con él a un paraje desolado de Alaska durante un año. Pescan, construyen una cabaña, cazan y reniegan de todo, básicamente. De vez en cuando hay conatos de aparente felicidad, pero el muchacho está incómodo y echa de menos toda su vida anterior y en especial a su madre y a su hermana. A media novela ocurre algo que lo cambia todo. Algo sorprendente, que deja al lector sin respiración (incluso a una lectora hecha a las emociones, como yo, y con dificultades para sobresaltarse) y a partir de ese momento el vaticinio de pesadilla se transforma en el infierno. 
Hacía tiempo que un libro no me impresionaba tanto. La historia, además, está basada en una espeluznante experiencia autobiográfica, pero no importa. Es perturbador por sí solo. 
Eso sí, si no tenéis ganas de emociones fuertes, leed otra cosa. Por ejemplo, Que empiece la fiesta, lo último de Niccolò Ammaniti, una desternillante sátira italiana con políticos en el punto de mira de la que igual hablaremos otro día. Para que no digais que este blog no toca todos los palos.



16 de junio de 2011

Ayer, en Zaragoza *

* Nótese que el periodista que firma esta información se suma a la lista de espontáneos que rebautizan mi novela. En esta ocasión, es "Habitaciones secretas". Otros la llaman -¡me encanta!- "Puertas abiertas". Y hasta ha habido uno que la llamó "Habitaciones vacías". No está mal.

15 de junio de 2011

Mi encuentro digital con los lectores del Heraldo de Aragón, recién salido del horno

"Escribo relatos para mí y novelas para los demás" 


Hola, confío en que no le moleste mi comentario. Pero creo que lo suyo no puede considerarse literatura, quizá lectura de consumo fácil. Vendría a ser como un subgénero, desde luego mucho más exitoso y rentable. ¿Usted cómo lo ve? ¿Escribe lo que quiere escribir o lo que espera que tenga éxito? Ana
No me ofendo con facilidad, Ana. Todo el mundo es libre de opinar y de tener sus propios gustos y, por descontado, sería absurdo aspirar a gustar a todos. De todos modos, discrepo de ese adjetivo que me atribuye, fácil, porque en todo lo que hago procuro siempre huir de la facilidad. Aunque, por descontado, acaso no lo logro y usted tiene razón, nunca se sabe. Con respecto a la segunda parte de su pregunta, sí, escribo lo que deseo a cada momento. Cuentos infantiles para mis hijos cuando ellos los inspiran, relatos para mí cuando hay algo que necesito decirme, novelas para seducir -y entretener, gran contribución, siempre minusvalorada por los que van de intelectuales-, despertar la reflexión y emocionar a quien quiera leerme. Sé por muchos lectores que lo consigo, y eso me llena de una satisfacción que me compensa de otras cosas. Con respecto a lo rentable... estoy encantada de publicar en Planeta. No pienso pedir disculpas por ello. Pero sí pienso hacer todo lo que esté en mi mano porque mis libros sean de los que merece la pena leer.

PARA LEERLO COMPLETO HAZ CLICK EN LA FOTO

14 de junio de 2011

Supermami de junio (Mujer Hoy)


12 de junio de 2011

Café Poético en el Instituto Cervantes de Milán, 8 de junio 2011. Crónica fotográfica

 Víctor Victórovich Andresco y Ángeles Ivánova Escudero
muy sonrientes tras el acto (literario)

Las tres de Milán: Ángeles, Linda, la bloggera dicharachera

Víctor Andresco, Ángeles Escudero, Paul Viejo,
menudo terceto
 Con el señor director

 Qué chulita se me ve. Será el Cervantes, que se me sube a la cabeza

Inmejorablemente acompañada: 
Ángeles Escudero, poetisa con quien compartí velada cervantina
(y mucho más)
y Claudia Marseguerra, mi traductora al italiano
 

11 de junio de 2011

Szarlotka

Esta es una entrada especialmente dedicada a esos lectores de este sitio, atentos vigilantes, que toman nota de todo y no olvidan un detalle. Gracias a la publicación de Habitaciones cerradas he sabido que existís, y que nada de lo que aquí digo cae en saco roto. Sabéis todo de las cosas: el proceso, el desengaño, el esfuerzo, el final... y lo celebráis conmigo. Me habéis conmovido, estos meses, con vuestros correos electrónicos y vuestro cariño inesperado. Por eso quiero contaros, especialmente a vosotros, este secreto que me emociona. Es el inicio de lo siguiente. Por ahora, es una ilusión, unas ganas tremendas de comenzar, un sueño que dentro de unos meses tal vez sea un libro nuevo. No hay datos, no hay nada, como la otra vez. Pero traigo algunas imágenes y unas pocas palabras. Lo demás, espero que irá saliendo. Acompañadme también en este nuevo viaje, habitantes del silencio.

No sé explicar mi pasión polaca. Viene de antiguo, de cuando comencé a leer a Witold Gombrowicz allá en los últimos 80. Le descubrí sin saber que era un polaco poco polaco. Importó poco: él me llevó de la mano hasta otros: Witkiewicz, Bruno Schulz -que en realidad era ucraniano-, Mrozek, Milosz, Zadajewski y mi adorada Wislawa Szymborska, por citar sólo a algunos. Entre todos los nombres propios que componen mi pasión polaca, son importantes los de algunas ciudades. Katowice, Varsovia... y, sobre todo, y desde el principio, Cracovia. Krakow. 

  

Cracovia es una ciudad de arte y literatura. La única capital europea de menos de un millón de habitantes, dicen algunos, que ha cobijado a dos premios Nobel vivos, Milosz y Szymborska. La de los mil cafés donde refugiarse. La de las librerías de ensueño. La de las galerías de arte. Una ciudad paseable, de una belleza artificial, que rinde homenaje a escritores que pasaron en ella sólo una noche. "Balzac vivió aquí los días 5 y 6 de mayo de 1850" dice una placa de la calle Florianska. ¿Dentro de unos años, en el 11 de Rynek Glowsny dirá, acaso, Santos vivió aquí el 10 y 11 de mayo de 2011?". Ah, no es probable. Yo no soy Balzac. Los tiempos también son otros. Aunque sería justo. Balzac no arrancó aquí la acción de ninguna novela. En cambio, los protagonistas de mi próxima se encontrarán justo ahí, bajo los arcos de Maly Rynek. O acaso frente a un cuadro de Jan Matejko. O puede que en el cafe Nowa Prowincja, donde esperé en vano a Wislawa Szymborska durante toda una tarde, por si venía a merendar. Pero no llegó.

 

Por cierto, el password para la conexión inalámbrica del Nowa Prowincja es una hermosa y sonora palabra que significa "Tarta de manzana". Como buena contraseña, abre una puerta a no sabemos dónde. Por eso la elijo hoy. Porque quiero que su destino de palabra mágica -y el mío de conocedora del secreto- se cumpla al pie de la letra.

8 de junio de 2011

Feria del Libro de Madrid

Este sábado, de 19 a 21 horas
estaré firmando en la Feria del Libro de Madrid,
en las casetas de Editorial SM, de la 62 a la 65.


Ojalá nos veamos en el Retiro.

5 de junio de 2011

La bloggera dicharachera en la Feria del Libro de Madrid

Mi firma sin mí (sábado por la mañana)

 ¿Qué le pongo?
La lluvia no espantó a la gente, pero la cambió de sitio

Las mejores chicas Planeta: Miriam, Fátima, Alba

¿Qué hay debajo de los mostradores?

Arriba y abajo

 Por delante...

 
 ...y por detrás

 El mejor paseo del mundo


Gracias a todos los que os habéis acercado a las casetas
donde he estado firmando durante todo el fin de semana.
Sois siempre lo mejor de esto.

Cita a las doce y dos

A medida que uno adquiere mayores recursos técnicos, se embarca en proyectos cada vez más difíciles y tiene la sensación de que la dificultad del trabajo, en lugar de ir desapareciendo, aumenta cada vez más: o así me ha ocurrido a mí al menos. Si el escritor se deja llevar por la impaciencia al desarrollar la idea que tiene o al valorar lo que escribe, es que ha olvidado cómo se escribe narrativa.


Para ser novelista
John Gardner

29 de mayo de 2011

Feria del Libro de Madrid

El próximo fin de semana estaré 
firmando Habitaciones cerradas (y lo que gustéis)
en la Feria del Libro de Madrid.
Este es mi plan:

Viernes 3
de 19 a 21
Caseta de Planeta
(nº 258)


Sábado 4
De 12 a 14
Caseta de Bookseller
(nº 88)


De 19 a 21
Caseta de Punto y Coma
(nº 203)


Domingo 5
De 12 a 14
Caseta de Planeta
(nº 258)

Ojalá nos veamos en el Retiro.

28 de mayo de 2011

Macmillan infantil y juvenil inaugura blog para padres y madres


Para explorarlo, haced click sobre la cabecera

27 de mayo de 2011

Supermami (Mujer Hoy) de mayo


26 de mayo de 2011

Carta de escritores peruanos


CONTRA EL REGRESO DEL FUJIMORISMO
Y A FAVOR DE  LA DEMOCRACIA


Quienes suscribimos esta carta expresamos nuestro enérgico rechazo ante la amenaza que, contra la democracia y la libertad de los peruanos, supone la posible resurrección de la dictadura fujimorista.

El régimen de Alberto Fujimori marcó el periodo más siniestro en la historia de nuestros gobiernos republicanos. Fue una década criminal cuyas funestas consecuencias no debemos olvidar, relativizar ni pasar por alto. En los últimos años, el mayor triunfo de la democracia peruana ha sido el rechazo a esa dictadura, el procesamiento judicial de sus líderes y el castigo legal a los innumerables delitos y crímenes contra la humanidad que cometió. El Perú debe rechazar una vez más la impunidad y reforzar su fe en una democracia con justicia para todos y con posibilidades de progreso dentro de un orden legítimo.

Los escritores que firmamos esta carta venimos de lugares muy distintos del espectro político peruano y tenemos ideas divergentes sobre cómo debería ser el manejo económico y social del Perú. Creemos, sin embargo, en el valor de la libertad, el rechazo a la criminalidad y a la violencia de estado, la defensa del orden legal y el respeto a los derechos humanos. Pensamos que estos son cimientos cruciales para la construcción de una nación justa y solidaria.

El candidato presidencial Ollanta Humala ha jurado públicamente defender esos principios. Creemos que nuestro deber en este momento es escuchar ese juramento y que nuestra obligación inmediatamente posterior será vigilar su cumplimiento. El presente nos ha dejado con esa alternativa que es la vía válida de oposición a la reinstauración de la dictadura.

La democracia es el ejercicio de una negociación: todo gobierno debe escuchar a su sociedad civil. La sociedad civil tiene el deber de guiar a su gobierno, hacer sentir su poder y su mandato y fiscalizar su rectitud. Pero esa negociación sólo es posible cuando el poder lo ocupa un movimiento político. El crimen está fuera de ese espectro: no se negocia con quienes han abandonado la política y han elegido la criminalidad.

Por estas razones, los abajo firmantes llamamos a la sociedad a mantener su poder de representación, rechazando el regreso de la dictadura y solidificando, mediante el voto por Ollanta Humala, con una actitud activa y vigilante, nuestro orden democrático. El nuestro es un llamado esperanzado y optimista a la unidad nacional: este 5 de junio, los peruanos debemos defender, a través de un voto responsable y cívico, nuestra dignidad, nuestra libertad y nuestra democracia.

Atentamente,


1. Alfredo Bryce Echenique DNI: 10840740

2. Abelardo Oquendo Cueto DNI 07774567

3. Alfredo Pita DNI O6519037

4. Andrea Cabel García DNI: 41624669

5. Alexis Iparraguirre DNI: 08157171

6. Antonio Angulo Daneri DNI 09641914

7. Alonso Rabí do Carmo DNI: 08231094

8. Armando Arteaga DNI: 07315586

9. Bernardo Rafael Álvarez DNI: 25486055

10. Carlos López Degregori DNI: 07770757

11. Carmen Ollé DNI: 07584661

12. Carlos Yushimito del Valle DNI: 07525367

13. Carlos Dávalos DNI: 10278109

14. Cecilia Podestá DNI: 41028393

15. Claudia Arteaga DNI: 42500425

16. Christian Reynoso DNI: 01345870

17. Carlos Chang Cheng DNI: 41016348

18. Daniel Alarcón DNI: 46678140

19. Diego Trelles Paz DNI: 10770076

20. Diego Otero Molinari DNI: 09870763

21. Diego Salazar DNI: 4113601

22. Domingo de Ramos

23. Dante Castro Arrasco DNI: 25402972

24. Enrique Planas Ravenna DNI: 99644304

25. Emilio Bustamante DNI: 10811698

26. Ezio Neyra Magagna DNI: 40762566

27. Eloy Jáuregui DNI: 07224437

28. Ernesto Escobar Ulloa DNI: 09867828

29. Eduardo González Viaña DNI: 18172685

30. Eduardo Adrianzen Herrán DNI: 07243932

31. Edward Chauca DNI: 40401930

32. Emmanuel Velayos  DNI: 44316736

33. Elba Luján DNI: 08265468.

34. Fernando Iwasaki DNI: 06517306

35. Fernando Obregón Rossi DNI: 07227030

36. Félix Terrones DNI: 40730345

37. Fredy Roncalla  DNI: 06350138

38. Gabriela Wiener Bravo DNI: 10141561

39. Gustavo Faverón Patriau DNI: 09297955

40. Gustavo Rodríguez DNI: 07864321

41. Grecia Cáceres DNI: 09817275

42. Giancarlo Stagnaro DNI: 10003659.

43. Gladys Basagoitia DNI: 2857375AA

44. Giancarlo Huapaya Cárdenas DNI: 40204049

45. Hildebrando Pérez Grande DNI: 07565635.

46. Harold Alva Viale DNI: 80654533

47. Juan Carlos Ubilluz DNI: 25728798

48. Juan Manuel Robles DNI: 40037861

49. Jorge Eduardo Benavides Pasaporte: 0426237

50. José Carlos Yrigoyen DNI: 10273153

51. Jorge Frisancho DNI: 07862021

52. Jaime Rodríguez DNI: 104349

53. Jorge Eslava DNI: 25680876

54. Julio Villanueva Chang DNI: 09310462

55. Juan Cristobal DNI: 08705429

56. José Antonio Galloso DNI: 09868715

57. José Güich Rodríguez DNI: 07272400

58. Juan Carlos Lázaro DNI: 07377888

59. Jeremías Gamboa DNI: 1017958

60. Julio Carmona DNI: 02874377

61. José Luis Ayala DNI:  08265468.

62. Jorge Hurtado Caballero DNI: 18173267

63. Luis Hernán Castañeda DNI: 41308217

64. Luis Freire Sarria DNI: 06628179

65. Luz Vargas de la Vega DNI: 40361721
66. Luis Alvarado DNI: 40954900
67. Mario Vargas Llosa DNI: 06625243

68. Miguel Gutiérrez Correa DNI: 06117054

69. Miguel Ildefonso DNI: 07466249

70. Martín Guerra Muente DNI: 07535897

71. Maurizio Medo DNI: 06026716

72. Mariela Dreyfus Vallejos DNI: 07605386

73. Miguel Ruiz Effio DNI: 07524759

74. Max Palacios DNI: 07877452

75. Oswaldo Chanove DNI: 29218873

76. Olga Rodríguez Ulloa DNI: 41898752

77. Oscar Málaga DNI: 6534288

78. Otilia Navarrete  DNI  08809979

79. Pedro Escribano Taipe DNI: 06105118

80. Patricia de Souza Pasaporte: 09zz 20696

81. Percy Encinas C. DNI: 08266219

82. Pedro Flecha DNI 07819392

83. Rodolfo Hinostroza DNI: 06644071

84. Roger Santiváñez DNI: 08104162

85. Ricardo Sumalavia DNI: 25564248

86. Rosina Valcárcel DNI: 07330070

87. Richard Parra DNI: 07507025

88. Rodolfo Ybarra DNI: 09441432

89. Rafael Inocente DNI: 0868800

90. Rafael Espinosa Montoya DNI: 08261475

91. Rossella Di Paolo DNI: 08260130.

92. Reynaldo Santa Cruz DNI: 07818386

93. Ricardo Falla Barreda DNI: 07912786

94. Santiago Roncagliolo DNI: 10264193

95. Sergio Galarza Puente DNI: 10341313

96. Sandro Chiri DNI: 10146966

97. Tatiana Berger Vigueras DNI 07731870

98. Tulio Mora Gago DNI: 06644613

99. Teófilo Gutiérrez Jiménez DNI 06022047
100. Ursula León DNI: 40007116
101. Victoria Guerrero DNI: 09645644
102. Víctor Quiroz DNI: 41014992
103. Víctor Coral Cordero DNI 06623187

104. Violeta Barrientos DNI: 09816811

105. Walter Lingán DNI: 23522780

106. Willy Gómez Migliaro DNI 08675086

107. Wilfredo Jesús Ardito Vega DNI: 06522399.

108. María Elisheba Fuenzalida Bustamante Pasaporte: 2666144

109. Gabriel Arriarán DNI: 10296344










25 de mayo de 2011

Algunas perlas ecuatorianas

Francisco Hinojosa
"Escribo porque se me llena la cabeza de ideas. Escribo porque es una forma de estar solo y acompañado a la vez"

Alga Marina Elizagaray, citando a José Martí
"Nadie debería morirse mientras pueda servir para algo.

"Los niños son los que saben querer"

"La ingratitud de los hombres es la gran pena del mundo".

"Sólo es grande el hombre que nunca pierde su corazón de niño".

Anna Lavatelli 
"Escribir me ha proporcionado un profundo bienestar del alma
que casi me atrevería a llamar felicidad".

"Siempre hay que dejar al lector una posibilidad de interpretación".

"Los escritores somos malos, perversos, nos gusta complicar las cosas"


Gonzalo Moure
"Cada hombre es el niño que fue. Cada niño es el hombre que será."


"A Andersen, hoy día, no le darían el Premio Andersen".


Gonzalo Moure citando a Murakami
"Así es la escuela: lo más importante que aprendemos en ella es que lo más importante no se puede aprender en ella".






* Como había prometido, estas son algunas de las perlas que se pronunciaron la semana pasada en el Encuentro Internacional de Escritores organizado en Quito por Girándula y la Academia de Literatura Infantil y Juvenil, al que tuve la suerte de asistir como ponente. 

** Las imágenes muestran a los participantes, en actitudes más y menos circunspectas: foto de grupo a la salida del segundo almuerzo / los carteles oficiales / Francisco Hinojosa y Soledad Córdova / el busito hacia la comida. ¿Se nota que fue uno de los mejores encuentros a los que he asistido?

23 de mayo de 2011

"Una escritora conocidísima"


Hoy he recibido un mensaje de mi amigo David:

"Lamento decirte que en la página papyrefb2.net, Habitaciones cerradas es el libro más popular entre las descargas. Ahora sí que eres una escritora conocidísima: estás en el top ten de los pirateados".

Por la noche, alguien que me quiere me manda el enlace al blog Atalaya de la vida humana donde alguien llamado Francesco Spinoglio, a quien no tengo el gusto de conocer, afirma lo siguiente:

"Hoy es día de Sant Jordi y la mayoría están paseando por el centro de Barcelona en busca de la última novedad de Planeta, algún bodrio recién salido del horno de Care Santos y compañía. Pensar en esa multitud falta de criterio y controlada por la publicidad me remite inevitablemente al título de la nueva novela de..."

y en este punto el texto vira hacia el reseñismo y sigue adelante, con esa seguridad en las aseveraciones que siempre envidio en los iluminados.

Está claro que algo está ocurriendo allá afuera, navegantes del silencio.