25 de abril de 2012

Personajes de Sant Jordi




La Diada de Sant Jordi es una magnífica oportunidad para dedicarse a observar al paisanaje. Después de un día entero de observación atenta, concluyo que existen pintorescas clases de autores y de lectores, que paso a detallar:

LOS AUTORES ODIOSOS
-Los que cuando algún lector se acerca a menos de treinta centímetros de su libro le sueltan que "engancha mucho", "es muy ágil", "se ha traducido a seis idiomas" o "sólo cuesta 17 euros".

-Los que antes de cada dedicatoria interrogan al pobre lector desprevenido como si se encontrara bajo sospecha. "¿A qué te dedicas? ¿Has leído ya algo más mío? ¿Qué compraste el año pasado? ¿Y ahora a dónde vas?" (Recomiendo vivamente a los lectores que se vean sometidos a semejante trance que opten por el: "Y a ti qué te importa", clásico pero eficaz).

-Los que no son autores. Ejemplo: el actor vestido de peluche rosa que se hizo pasar por el protagonista de El abuelo que saltó por la ventana y se largó (libro más vendido de la jornada) y ¡no dejó de firmar libros! Qué cosas. Otro ejemplo: Ana Obregón. Aunque me dijo un pajarito que apenas firmó. Loados sean los dioses de las causas perdidas, porque a veces reaccionan a tiempo.

-Los que se quejan. Firman poco, o no firman nada, pero van a todos los saraos donde se hartan de comer, de beber y de despotricar. Critican las colas ajenas y dicen que Sant Jordi es una servidumbre impuesta por el editor. Luego, siguen comiendo y bebiendo.

-Los que traen el perro a la firma y dejan que pasee sobre la mesa donde los colegas firman apaciblemente. Por supuesto, el perro no tiene el día intelectual y pisotea los libros expuestos que es un primor.


LOS LECTORES EN HORAS BAJAS
-Los que hacen cola para conseguir la firma de un actor que no tiene nada que ver con el libro o de un famosillo de tres al cuarto cuyo único mérito es decir inconveniencias en la televisión.

-Los que aparecen de pronto en la caseta donde firman unos cuantos y felicitan a los escritores por su sensibilidad y sabiduría (¡si ellos supieran!). A voz en grito y con un entusiasmo sospechoso, qué vergüenza más ajena.

-Los que quieren que les firmes el casco, el móvil, el brazo, la camiseta o el libro de otro autor. Y no entienden que te niegues.

-Los que cuando te dan el libro para que se lo dediques te dicen: "Ponle a mi cuñada que la quiero mucho".

-Los que te preguntan el precio de tu propio libro o piden que les cobres la compra. O peor, los que con el libro en la mano te preguntan: ¿De qué va?


LOS AUTORES AGRACIADOS
-Los que se duermen entre firma y firma. Suelen ser mayores de 70 y estar de vuelta de todo. Se despiertan para firmar, si es que aparece algún lector, y luego siguen la siesta.

-Los que aguantan con estoicismo y buena cara que después de cada firma venga una foto, tomada con un móvil por un amigo o familiar del lector en cuestión.



LOS LECTORES AGRACIADOS
-Los que llegan a la caseta y descubren que su escritor está hablando por el móvil o mandando un mensajito, tomando fotos (también con el móvil) o echando una siestecita y esperan prudentemente, libro en mano, a que termine, sin decir nada.

-Los que se acercan a saludar, aunque se hayan dejado el libro en casa.

-Los habituales de la fiesta, reconocibles a distancia, que te comentan sus impresiones de año en año y nunca fallan. Ah, y siempre compran literatura.

Y por último, UNA QUEJA a los señores editores que nos organizan jornadas de firmas y carreras a tantos autores ese día: por favor, que alguien tenga en cuenta que los escritores (y escritoras) también hacemos pipí. O pactamos que no nos den agua en cada caseta donde estamos o establecemos la pausa-micción. Hala, queda dicho. Hasta el año que viene.


* Las imágenes son de este año, por la tarde: FNAC antes y CATALONIA durante.

24 de abril de 2012

Autoretratos en buena compañía. Crónica gráfica de otro Sant Jordi (segunda parte)







He aquí lo mejor del día de Sant Jordi. Besuqueos matutinos con Iolanda Batallé; sonrisas de optimismo con Andreu Martín; parada matutina con Sandra Bruna y Maria Rosa Tey, que nunca fallan;  caretos raros con Dani Cruz, el flamante ilustrador que comparte conmigo la autoría de la serie infantil Milena Pato; el lujo de firmar al lado de un amigo: Francesc Miralles; y el descubrimiento de la jornada: la autora sueca Mari Jungstedt, con quien coincidí en FNAC a última hora. Lo demás, navegantes, es silencio.

Una tradición en este blog: La foto de Sant Jordi y la foto de la foto de Sant Jordi










Esta es la foto oficial del día de Sant Jordi. Se toma todos los años en el Hotel Regina de Barcelona, como pistoletazo de salida a un día precioso, al final de un desayuno multitudinario. Yo tengo la costumbre desde hace años de hacer la foto de la prensa que hace la foto. Aquí encontraréis un histórico de ese momento. Para quienes tengáis curiosidad: los que estamos en el suelo somos, Pilar Eyre, Iolanda Batallé, esta reportera dicharachera y Andreu Martín.

De dragones y rosas. Crónica gráfica de otro Sant Jordi (primera parte)






Los dragones de galleta estaban riquísimos. Los compré en Rambla de Catalunya. Los de la segunda foto, junto con las rosas de la tercera, los hicieron los alumnos del Colegio Andersen Galdós, de Terrassa. La rosa es la mía, la que a última hora, cuando estoy rendida de firmar, me trae todos los años el hombre de mi vida. En la última, la rosa como acompañante, robada desde un taxi en plena prisa.

Sant Jordi: Signatures

Durant la Diada de Sant Jordi signaré en aquests llocs. Tant de bo ens hi poguem veure:

-De 11 a 12: Laie Pau Claris 

-De 12 a 13 del matí a Maite Libros, de Via Augusta. Seré amb l'il·lustrador Dani Cruz, l'autor de les il·lustracions de la col·lecció Milena Pato.

-De  13 a 14, El Corte Inglés de Plaça de Catalunya

-De 17 a 18, Abacus de Plaça de Catalunya

-De 18 a 19, FNAC El Triangle

-De 19 a 20, Llibreria Catalònia


Prometo crònica i fotos, com cada any.

23 de abril de 2012

Cosas maravillosas que ocurren sólo en Sant Jordi

Todo el mundo mira el cielo desde primera hora de la mañana.


Las rosas presumen.


En la foto de familia del Hotel Regina cada vez hay más gente y muchos son colegas queridos.


En el hotel Regina se da una concentración de besos nunca vista. Café, poco y abandonado.


Parece que todo el mundo lee mucho y todo el año.


Siempre aparece alguien a quien hace mil años que no ves pidiéndote que le firmes un libro.


Los políticos parecen humanos.


Los humanos son multitud.


Los colegas dan conversación mientras no firman (y tú también, claro).

Hay gente que cruza toda la ciudad (o que viene de otra) para ver a un escritor que le gusta.

En el cóctel de Edicions 62 los periodistas están contentos.


La fiesta de Dry Martini parece un antro de perdición.

La crónica de Sant Jordi me sale de lo más irreverente.

* La imagen: esa preciosidad adorna mi jardín.

21 de abril de 2012

De tertulias y tormentas


Javier Rodríguez Álvarez es el propietario de una pequeña y maravillosa librería de Alcalá de Henares llamada La librería de Javier, uno de los mejores dinamizadores culturales que he conocido. Alrededor de su librería se congregan, gracias a su trabajo y entusiasmo, escritores, lectores y amantes del libro en general, que acuden a las citas que él organiza con desasosegante regularidad. Digo desasosegante porque Javier parece -tal vez es- incombustible. Para dar a conocer sus actividades, Javier manda una circular por correo electrónico en la que informa del nombre del autor y el libro que centrarán la próxima tertulia. Yo recibo esas circulares porque alguna vez tuve el honor de ser la autora invitada a esa tertulia. Las leo con arrobo y envidia. En la del pasado 12 de abril, leo lo siguiente:

Debido a las previsiones meteorológicas, que pronostican la tormenta del siglo para el próximo sábado 14 de abril, y que a su vez irá acompañada de rayos y truenos por doquier, con un alto porcentaje de granizo de calibre 12,5 parabellum y tifones provenientes del Atlántico, a la que se unirá si Dios no lo remedia una soberana tormenta de nieve que atravesará los Pirineos para llegar a nuestra ciudad a, más o menos, las ocho menos cuarto de la noche, con los consiguientes cortes en carreteras y de electricidad, falta de abastecimiento y aislamiento de casas y ciudades, el Excmo. Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha dispuesto pasar la festividad de la Noche en Blanco al 9 de junio, día sobre el que la Agencia Nacional de Meteorología aún no se ha pronunciado.

Ignoro qué respuestas obtendría Javier a este mail, pero un día después, envió este otro, que os dejo para que lo disfrutéis:

Han llegado a mis oídos noticias que me han causado gran alarma y desasosiego. Entre ellas que el señor obispo, a resultas de mi previsión meteorológica, ha cogido media docena de santos y una tienda de campaña y se ha subido a compartir nido con las cigüeñas. De la misma manera, me han comentado que las lanchas fueraborda de Leroy Merlin se han agotado en pocas horas así como que la población de Alcalá ha acabado con las reservas de alimentos y chucherías de todos los bazares chinos del centro histórico monumental de esta bella ciudad patrimonio.
Pongamos las cosas en su sitio. Yo dije que para este sábado había una probabilidad de un 90% de grandes tormentas sobre la ciudad, no que la ciudad se quedara inundada por las tormentas en un 90%, que es muy diferente. Por lo tanto: sí, va a llover, y va a llover a cántaros, pero la situación no es tan desesperada como para pedir asilo a familiares lejanos ni huir en desbandada. Ruego a los que hayan escapado al monte que vuelvan antes de que cojan un resfriado y, a los que compraron las fueraborda, que conserven el ticket de compra para poder hacer el cambio por cualquier otra chuminada que se le antoje a la parienta. Y al señor obispo, por favor, que baje ya del nido de las cigüeñas, que ellas no tienen la culpa de las tormentas que va a haber.


* La imagen de hoy: Tránsito en Medellín, octubre 2011

19 de abril de 2012

Sant Jordi 2012: signatures

Durant la Diada de Sant Jordi signaré en aquests llocs. Tant de bo ens hi poguem veure:

-De 11 a 12: Laie Pau Claris 

-De 12 a 13 del matí a Maite Libros, de Via Augusta. Seré amb l'il·lustrador Dani Cruz, l'autor de les il·lustracions de la col·lecció Milena Pato.

-De  13 a 14, El Corte Inglés de Plaça de Catalunya

-De 17 a 18, Abacus de Plaça de Catalunya

-De 18 a 19, FNAC El Triangle

-De 19 a 20, Llibreria Catalònia


Prometo crònica i fotos, com cada any.

11 de abril de 2012

22 de marzo de 2012

La pluma y la aguja


Leo que Concepción Arenal tenía siempre la caja de costura junto a su mesa de trabajo y que era una estupenda costurera "de labor de aguja, de punto o, simplemente, de remiendo" y me invade una tristeza muy decimonónica de ser una tarada para estas cosas.
Descubro que en mi vida ha habido varias personas empeñadas en enseñarme a bordar, a hacer punto o, simplemente, a lo más útil, como cambiar una cremallera o poner un botón. Ah, aquellas labores de calceta con que mi madre se desesperaba las tardes de verano. Ah, sor Margarita, la pobre monja que lidiaba conmigo en clase de  labor, en mi ya no tan tierna infancia. Las dos terminaron por resignarse a que yo no aprendiera nada de nada y, lo que es peor, a que no mostrara el más mínimo interés por redimirme.

Siento que la biógrafa de Arenal me regaña cuando dice: 

Un trabajo bien dirigido demuestra que hay tiempo para todo. Que se puede ser perfecta ama de casa y al mismo tiempo desarrollar una labor intelectual: que no se menoscaban las aptitudes de pensamiento por dedicar algunos ratos a una labor doméstica; que mientras se remienda una sábana pueden elaborarse proyectos para mejorar la situación del preso o del pobre. *

No es tarde, amigas. Voy a cambiar. Prometo empezar hoy mismo. Romperé una sábana para poder remendarla. Me esmeraré en el bordado primoroso, en el zurcido del calcetín, en el dobladillo de la bainica, en el nudo del festón; retomaré las labores de mi infancia: los patucos de lana que nunca comencé, la almohada que salió constreñida como un dolor de tripa, los ojales -¡ay, los ojales!- y sus correspondientes botones del muestrario. No seré un caso perdido. Por fin podré exclamar claro y fuerte, con la cabeza bien alta: yo, amigas, lo he logrado a los cuarenta y un años. He dejado el teclado y he empuñado la aguja, nunca más una mesa de trabajo sin cesta de costura. ¡Ya sé coser!


* La mujer española en el romanticismo, de Concha Marco. Editorial Teide, 1969

** La imagen de hoy: una mercería de Nueva York, donde todo es grande y hermoso, y donde no compré nada porque aún no estaba redimida, claro.

19 de marzo de 2012

15 de marzo de 2012

La ausencia

Hay muchos tipos de ausencias. Una puede irse al otro lado del mundo o puede ausentarse sin salir de su propia casa. Digamos que mi ausencia de las últimas semanas ha sido un híbrido entre ambas cosas, que no son para nada irreconciliables. Por mi vida ha pasado la experiencia más traumática y feliz de cuantas se conocen: una mudanza. Conseguí que mi vida entrara en un par de centenares de cajas y me la llevé a otra parte. Luego mi vida quiso salir de las cajas, porque ella también reclamaba su espacio, y cuando logró hacerlo no acababa de entender qué le había ocurrido. Pobre vida, la mía, deambulando arriba y abajo sin saber dónde meterse. O, mejor: queriendo meterse en cuanto rincón encontraba a su paso. Mi vida comenzó a reflexionar. Qué cosas necesitas para ser feliz, corazón. La lista no es muy larga, pero hubo que completarla. Un sillón para leer, una luz potente y regulable, un limonero en el jardín, un poco de orden. Ah, esa última palabra ha sido difícil de conseguir. Las cosas, he descubierto, tienen una tendencia peligrosa a la disgregación, y gran parte de su tiempo lo ha pasado mi vida persiguiendo sus cosas por un lugar nuevo, que poco a poco va dejando de ser extraño.
Hasta que eso ha sucedido, felizmente, no han vuelto las palabras. He aquí otro descubirimiento: en tiempos de tribulación y mudanza, las palabras estaban asustadas, idas, incapaces de salir del escondrijo en que estuvieran agazapadas, fuera el que fuera. Me di cuenta de que todo comenzaba a regresar a la normalidad el día en que a la hora del desayuno me descubrí maquinando el destino de un personaje en lugar del de una de las cajas que aún quedan por abrir.
A todo esto, han pasado algunas cosas, que estos días intentaré ir explicando. Perdonadme la ausencia y el silencio, navegantes. Ya sé que este sitio se llama Silencio es lo demás y que últimamente más bien debería haberse llamado El Siencio es esto o El Silencio soy yo.
Decía que tengo algunas novedades. La más importante es que hoy estreno novela nueva para jóvenes: Esta noche no hay luna llena (SM). Hay edición en catalán: Aquesta nit no hi ha lluna plena, traducida por mí, como siempre y publicada por Estrella Polar. Os dejo las cubiertas, el acceso al booktrailer que ha hecho SM, el link al blog de Estrella Polar, donde hablaremos tanto Fosca, la protagonista (Oscura, en castellano) como yo misma. Por cierto: atención al lujazo de tema que ha compuesto Francesc Miralles para su grupo, Nikosia, y en la que la voz preciosa de Rocío Carmona canta uno de los poemas que Weirdo le escribe en la novela al amor de su vida.  Se llama Mil noches más y es triste e intenso, como casi todo en él. También tenéis el link a la misma canción, en castellano.

Y os dejo algo mucho más importante: mi agradecimiento por los mailes que he recibido en estos días. Que te echen de menos es siempre un privilegio. Gracias.



Y las (preciosas) cubiertas


28 de enero de 2012

Es fantástico estar en esta foto


De derecha a izquierda, primera fila: Jordi Cervera, Rodrigo Muñoz Avia, Ángeles González-Sinde, Miquel Rayó, Agustín fernández-Paz, Elia Barceló, Jordi Sierra i Fabra, Fina Casalderrey, Marta Gené, Pilar Mateos y Andreu Martín
Segunda fila: Albert Roca, Gabriel Janer Manila, Pasqual Alapont, Maite Carranza, Paloma Bordons, Pilar Lozano, Fernando Lalana, Carmen Gómez-Ojea, Edna López, Susana Vallejo, Pau Joan Hernàndez, Andreu Sotorra y yomisma. Y en la unipersonal tercera fila, el único e inimitable César Mallorquí.

La imagen se tomó el jueves, día 26, al final de la ceremonia de entrega de los XX Premios Edebé de Literatura Infantil y Juvenil. Para celebrar el número redondo, nos tomaron esta foto de familia a los ganadores de las ediciones anteriores. Faltan muy pocos.

27 de enero de 2012

Habitaciones (griegas) cerradas


Me parece atrevida y radicalmente preciosa. 
Ah, y me gustaría tener ese vestido.

26 de enero de 2012

Oggi sono italiana!


Hoy llega a las librerías de Italia Il colore della memoria, la traducción italiana -de Claudia Marseguerra- de mis Habitaciones cerradas, publicada por Salani. Me siento feliz imaginando esos libros en la distancia, viviendo sin mí su propia vida. Creo que se parece un poco al momento en que los hijos se marchan de casa y les va bien. Aquí os dejo parte del pliego promocional, correspondiente a la descripción del cuadro que centra gran parte de la trama. Me encanta la orlita.

24 de enero de 2012

El segundo antes de saltar al vacío

Suelo ponerme una fecha para comenzar la escritura de una novela. En esta ocasión, era el 25 de enero. Mañana. Un dia importante para mí. Sin embargo, esta noche tengo la certeza que no comenzaré ese día. No comenzaré a escribir propiamente, aunque tal vez cumpla con algunos rituales: crear el documento que albergará la novela, estampar el título, un par de citas, preparar el resto como hace el pintor con el lienzo, eligiendo el tipo y cuerpo de letra en que siempre trabajo (Trebuchet 12), seleccionando el modo "justificado" y el interlineado de 1,5. Luego, lo más probable es que cierre la sesión de trabajo y me dedique a otras cosas, que ya están muy previstas también.

Sé bien qué me ocurre. Los días antes de empezar la escritura, mariposeo mucho. Busco datos inútiles. Repaso mis notas. Me pregunto si algunos de los pilares de la historia no podrían ser otros. Me impaciento, me pongo nerviosa. En realidad, siento pánico. Ahora, vuelve a ocurrirme. Llevo unos diez meses leyendo sin parar, seleccionando temas, persiguiento respuestas difíciles. He disfrutado más que nunca mientras tramaba un nuevo argumento. Pero ahora que llega la hora de la verdad, me paralizo. ¿Y si lo estropeo al escribirlo?

De ese miedo, me temo, nacen todas mis novelas. Esta no va a ser una excepción.

A veces se lo he escuchado a otros escritores. La novela no escrita es perfecta, ideal. Da pavor no ser capaz de hacer algo que se le parezca ni que sea un poco.

De modo que aquí estoy, veinticuatro, tal vez cuarenta y ocho horas de escribir la primera línea de una nueva cosa, filosofando en el blog.

* La imagen: mis sempiternas acompañantes de la escritura, esperándome: Las Suites para Cello Solo de Bach.

23 de enero de 2012

Una entrevista para Librosquevoyleyendo

1. ¿Qué has hecho en los últimos meses?
Trabajar en la documentación de mi nueva novela. Leer, leer y leer.

2. ¿Cómo va la promoción de tu libro?
Terminó ya, por fortuna. Ahora estoy en barbecho, temiendo a la próxima.

3. ¿Estás trabajando ahora mismo en una nueva novela? De ser afirmativa la respuesta, ¿De qué trata y para cuando tienes previsto publicarla?
Sí, pero no estoy segura de saber de qué va. Mis novelas surgen por acumulación. Lo único que sé es que me tiene obsesionada y entusiasmada. Preveo terminarla antes de que acabe 2012. No sé cuándo se publicará. Tal vez me retrase. O tal vez no. Las incógnitas forman parte del juego, por fortuna.

4. ¿Con qué te quedas del 2011 y qué le pedirías al 2012?
2011 ha sido para mí un año estupendo gracias a los lectores y su entusiasmo por Habitaciones cerradas. Al 2012 y a todos los siguientes le pediría no decepcionar a esos mismos lectores.

5. Un libro que regalarías el día de Reyes
Don Quijote de la Mancha en una edición especial. Por ejemplo, la de Montaner y Simón de 1880.

6. Autopregúntate algo.
Perdonadme, pero las cosas que me pregunto a mí misma no son publicables.

La entrevista completa, y aumentada con las respuestas de otros dos colegas, aquí
* La imagen, sesión de trabajo en la biblioteca de la Real Academia de Historia.

19 de enero de 2012

Recomendaciones de enero


18 de enero de 2012