Última noche en Estados Unidos. Son las 00.24 en Miami, las 6.24 en España, y me meto en la cama después de un día agotador en la Miami International University (agotador a la estadounidense, es decir a-go-ta-dorrrr). Para despejarnos un poco y regalarnos un fin de fiesta a la altura de las circunstancias, nuestros anfitriones nos llevan a cenar a un restaurante cubano de Cayo Vizcaíno, un lugar paradisiaco que parece un parque temático o el decorado de una película. Buena cena, violinista tocando de todo -incluso cha cha cha-, espontáneos bailando, una parejita celebrando sus bodas de oro acompañados de un séquito de nietos, luna mora en el cielo estrellado, calita de arena blanca, yates flotando en el agua y las luces de Miami Beach en algun lugar de la lontananza. Se escuchan risas en la lejanía y sopla la brisa marina. De postre, pastel de queso con lima. Luego, un paseo por la oscuridad de una calzada junto al agua, en la que Gonzalo Moure -el colega con quien he compartido los últimos dos días- miraba, como yo, los aviones que cruzaban en cielo sobre nuestras cabezas pensando, seguramente: mañana a esta ahora estaré allí arriba.30 de abril de 2006
Sábado noche en Cayo Vizcaíno
Última noche en Estados Unidos. Son las 00.24 en Miami, las 6.24 en España, y me meto en la cama después de un día agotador en la Miami International University (agotador a la estadounidense, es decir a-go-ta-dorrrr). Para despejarnos un poco y regalarnos un fin de fiesta a la altura de las circunstancias, nuestros anfitriones nos llevan a cenar a un restaurante cubano de Cayo Vizcaíno, un lugar paradisiaco que parece un parque temático o el decorado de una película. Buena cena, violinista tocando de todo -incluso cha cha cha-, espontáneos bailando, una parejita celebrando sus bodas de oro acompañados de un séquito de nietos, luna mora en el cielo estrellado, calita de arena blanca, yates flotando en el agua y las luces de Miami Beach en algun lugar de la lontananza. Se escuchan risas en la lejanía y sopla la brisa marina. De postre, pastel de queso con lima. Luego, un paseo por la oscuridad de una calzada junto al agua, en la que Gonzalo Moure -el colega con quien he compartido los últimos dos días- miraba, como yo, los aviones que cruzaban en cielo sobre nuestras cabezas pensando, seguramente: mañana a esta ahora estaré allí arriba.28 de abril de 2006
La conferencia alternativa
Cada vez que me siento ante ustedesseñoras y señores, asistentes a esta conferencia
donde no diré nada que ustedes no supieran
o por sus medios no pudieran saber.
Cada vez que les miro y me dispongo
a hablar de lo de siempre ante ojos nuevos
lo que hago en realidad es ofrecer
mi cuello de piel blanca y aún suave
y poner en sus manos un enorme cuchillo
y rogarles: por favor, señor, señora, sea
so kind y rebáneme el cuello
delante de esta gente que nos mira,
curiosa.
Jamás se vio tamaño desenlace
para una conferencia.
Y no crean que no me agradaría
el espectáculo.
Así me siento ahora.
A punto del degüello.
Da igual que me desnude diez veces cada día
delante de decenas de personas.
no importa si me gusta o si me mata.
Me juego la vida cada vez que me calzo
estas botas de andar, de ser otra persona.
Camino por el mundo en la impostura
y lo más terrible es que soy verosímil
como sabemos serlo los buenos narradores.
Incluso aquel para quien me disfrazo,
para quien miento y poso, y soy otra
sólo porque deseo que se quede
(aunque a veces se aleja),
incluso él me cree sin fisuras.
Me haces falta esta noche y ya me asusta
esta cruel traición de las palabras
que también llegará
como llega contigo todo aquello que temo.
Llegará ese segundo, tal vez adormecido,
loco, cargado del deseo que quema,
en que veré en tus ojos el motivo
para apostar el cuello a lo de siempre
(a las cosas que no tienen remedio).
Como no lo tendrá que agarres el cuchillo
con firmeza
después de comprobar la calidad del filo
y lo hundas en mi piel mientras me juras
“siempre estaré a tu lado, alma mía”.
Y alrededor, contentos de la farsa,
aplaudirán todos los asistentes.
Los hijos de Rosalía
Jueves en Miami: Con el aspecto con que me he levantado nadie hubiera querido escuchar mi conferencia de la tarde, así que decido ir a la peluquería. Está junto al hotel, sólo hay que caminar tres minutos bajo el muy ardiente sol. En la pelu, me reciben dos señoras mulatas y algo culonas. Les pregunto si puedo quedarme y me preguntan qué quiero hacer. Les informo de que dispongo de poco tiempo. Apremiada, la que parece más joven le dice a la otra: 27 de abril de 2006
Biblihólicos: sintomatología y tratamiento
Con mi tesoro terapéutico en las manos, me dirijo a la deliciosa sección de literatura infantil y juvenil, como siempre hago en las librerías del mundo anglosajón, y disfruto un buen rato mirando, tocando y rebuscando entre los álbumes ilustrados algo que llevarle a mis hijos. Admiro de cerca por primera vez los libros de Eric Carle. Hay muchos y son verdaderas obras de arte. Están destinados a primeros lectores y en muchos casos ni siquiera contienen palabras, ni las necesitan. Después de muchas dudas me decido por uno, 1, 2, 3 to the Zoo, un libro para aprender a contar con animales. En la primera página hay un elefante. Es indispensable que en cualquier libro que se le regale a Adrián haya, por lo menos, un elefante (está loquito por ellos y yo ya soy una experta en libros con elefante). Unas horas más tarde merodeo por la página web de Carle, este admirado y prolífico pintor y contador de historias, nacido en Nueva York en 1929 pero emigrado a Alemania, donde cursó sus estudios y descubrió su vocación y desde donde regresó a su país natal en 1952. Su obra es extensísima y me sorprende descubrir que parte de sus libros -entre ellos el más popular, La pequeña oruga glotona (editorial Kokinos), traducido a 30 idiomas- se pueden comprar en cualquier buena librería española. He aquí una recomendación para papás con niños que empiezan a acercarse a la lectura y no se conforman con cualquier cosa. En la página web de Eric Carle -que contiene una sección dedicada a los libros en español- podéis encontrar todo sobre él.26 de abril de 2006
Encuestas y cubanos lejos de Cuba

Desayuno en mi primer día estadounidense leyendo que un 29% de los ciudadanos de este gran país, consultados por el rotativo USA Today, desearían que Condoleezza Rice fuera presidenta del gobierno a partir de 2008. Un 40 por ciento se decantan por Hillary Rodham Clinton. No sabemos lo que piensa en 30 por ciento restante en esta encuesta ficticia, puesto que los encuestados responden solo acerca de leading women, mujeres líderes. Qué ganas de hacer encuestas irreales. Ayer paseé por la muy latinoamericana zona —Cuba, Puerto Rico, Peru...— de Coral Gables, sin dejar de escuchar acentos españoles ni poder olvidar que del estado de Florida fueron purgados 8.000 votantes en las elecciones presidenciales del 2004. Los mismos, claro, cuya no interesa en las encuestas. No sé si Cintia, la mujer cubana a quien hoy he encontrado adecentando mi habitación del Holiday Inn, estaría o no en el censo electoral. Lleva 27 años en este país, pasó 8 en España y su mayor sueño es regresar a Madrid, donde nació su hijo, donde ella fue más joven y donde, me ha dicho, pasó mucho frío. En lugar de eso, debe viajar de vez en cuando a Cuba a ver a su padre, muy enfermo, que vive en Santa Clara y llevarle medicinas, comida y algo de dinero. Le pregunto si vive bien aquí, se encoge de hombros y me dice que son ya muchos años.
Hay tres formas de mentira, dice más o menos Benjamín Prado en su última y excelente novela, Mala gente que camina, las falsedades, las ocultaciones y las encuestas.
Pues eso, navegantes. No os dejéis encuestar. Y gracias por estar aquí a la hora acordada.
25 de abril de 2006
Protesta con BILIS
La presidenta de BILIS, Marciana Hipnótica, cree conveniente dar a conocer el destino de esos ejemplares abandonados «ya que las fuerzas de seguridad no pueden dar salida sino a un veinte por ciento de los mismos (gracias a las campañas de acogida). El resto, transcurrido un periodo de seis meses, son triturados y convertidos en celulosa que se vende a las fábricas de papel higiénico y rollos de cocina.
Luchemos por las causas nobles, sensibles navegantes. Evitemos el ignominioso final de los ejemplares liberados. Démosle la razón a BILIS. Mandemos correos masivos a favor de esta causa. SMS seguidos de la palabra «pásalo». Hagamos una campaña de recogida de firmas.
24 de abril de 2006
Día de Sant Jordi en Barcelona (crónica)
Uf, dijo ella, al saber que se había terminado el infame día de Sant Jordi, aquel en que la gente se lanza en rebañil paseo a la calle con la (noble) intención de adquirir el libro. La misma (noble) intención que, por descontado, no abrazan el resto del año. Y allí estamos los escritores, gurús del día, nombres propios de las letras, dispuestos a soportarlo. Te sientas dentro de una caseta tras un rótulo con tu nombre y ves pasar las multitudes enfervorizadas. Si tienes la suerte de que alguno de los paseantes te dirige la palabra es para preguntarte cuánto vale el libro de Andreu Buenafuente. «Bueno», te dices, resignada, «algo es algo».A mi lado, Empar Moliner le daba animada conversación a todos los que se acercaban con su libro ¿Desitja guardar els canvis? (Quaderns Crema):
—¿A qué te dedicas? —le preguntó a una rubia oxigenada y sonriente.
—Soy farmacéutica —dijo la rubia.
—Ah, los farmacéuticos, qué bien entendéis a la gente, cómo adivináis sus intenciones y hasta sus males.
La rubia puso cara de desconcierto.
—No, yo no adivino nada —responíó.
Empar continuó, impertérrita, profesional como es, haciéndole un dibujito a la farmacéutica esaborida en la primera página de su flamante libro nuevo.
Hace tiempo que conozco a Empar Moliner, y admiro su trabajo, pero ayer me dio renovados motivos de admiración. Se acercó un señor barbudo, acompañado de mujer e hija y le soltó, con aparente emoción: «¡Eres zurda! ¡A mí me encantan los zurdos!» a lo que Empar respondió: «Muchas gracias, señor, qué amable.» Yo le hubiera dicho: «¿Y por qué?». ¿Veis? ¡No tengo ningún futuro como dedicanta de libros!
Otro lector de Empar y otro diálogo cazado al vuelo:
Empar Moliner: ¿A qué te dedicas?
Lector: Soy químico.
Empar Moliner: Qué buenos lectores sois siempre la gente de ciencias.
(Ancha sonrisa satisfecha del químico en cuestión, naturalmente).
Mientras tanto, a mi lado, Eduard Márquez, otro colega admirado, me daba consejos acerca de cómo hay que responder entrevistas: te pregunten lo que te pregunten, tú respondes lo que te has preparado en tu casa, en tres bloques, procurando que cada uno contenga información esencial. Le dije que lo pondría en práctica en cuento tuviera ocasión.
Lo más lamentable del día: En una de las librerías donde firmé compartí mesa con una actriz joven (17 años, todo lo más) encumbrada gracias a su interpretación en un culebrón de TV3. En la serie, me contaron, su personaje escribe un diario personal. A un editor avispado se le ocurrió la idea de publicar ese supuesto diario. Se lo encargó a una escritora de 30 años cuyo nombre no figura en la portada y utilizó como reclamo de cubierta el rostro hermoso y maquillado de la actriz. Ayer la niña en cuestión se hartó de firmar ejemplares de ese libro que no ha escrito y que acaso ni siquiera ha leído ante una cola de más de 40 personas que se renovaba constantemente. Qué cosas ocurren en Sant Jordi.
Lo mejor fue constatar que Benjamín Prado está más moreno, más delgado y diría que más atractivo que hace un par de años, cuando le vi por última vez. Su novela, Mala gente que camina, tiene un principio prometedor. La leeré mañana, en el avión que me lleve a Miami. Me muero de ganas. Otra que cada vez está más guapa: mi amiga Pilar, visitante asidua de este blog, que debe de haber hechoun pacto con el diablo. Por cierto, el blog de Arcadio García, su pareja, estará entre los enlaces de este sitio desde hoy. Tercera constatación: Gustavo Martín Garzo es el escritor más parecido a las fotos que aparecen de él en las solapas que he conocido jamás.
Por último, dos regalitos que trajo el día: conocí a Ako y a Miwok, también navegantes, que demostraron mucho empeño en encontrarme y lo lograron. Y apareció T.M.G. Sí, sí, no hace mucho me lamentaba del tiempo que llevaba sin verle. Se lo dije y lo repito: Detesto echarle de menos. «Son raros los amigos, desaparecen», escribió Roberto Bolaño. «Son raros los amigos. A veces, vuelven a aparecer.»
Uf, dijo ella, lo mejor del 24 de abril es que faltan 364 días aún para que vuelva a ser Sant Jordi, ese día, al decir de todos, tan bonito y tan especial en que los escritores, en rebañil procesión, salimos a la calle a tener vivencias inolvidables.
23 de abril de 2006
La tormenta en un vaso
Feliz día del libro, navegantes
* En este multitudinario día de Sant Jordi, estaré firmando libros:
-En librería Laie (Pau Claris, 85), de 14 a 15.
-En la parada de la librería El petit príncep, compartida con editorial Cruïlla (Rambla de Catalunya) de 17 a 18.
-En la librería Proa (Diputació, 250) de 19 a 20.
Se agradecerán visitas que den conversación y ánimo.
22 de abril de 2006
En vísperas
(...)
Los libros se publican a tal velocidad que nos vuelven cada día más incultos. Si uno leyera un libro diario estaría dejando de leer 4.000, publicados en el mismo día.
21 de abril de 2006
Más que un ejercicio
En el taller literario que estos días estoy impartiendo -y que hoy viernes celebrará su última sesión- insto a los participantes a reescribir la historia de Blancanieves y los siete enanitos desde otra óptica. Ahora Blancanieves es una peligrosa asesina a lo Uma Thurman en Kill Bill y los enanitos, sus víctimas. Hay que encontrar un modo de cargárselos. A los siete.Tres alumnas optan por el veneno (el modus operandi más popular entre las mujeres asesinas, ¿por qué será?). Una de ellas escoge un asesinato a hachazos, mucho más sucio (además de mucho más cansado). Antes, sin embargo, ha obligado a los enanos a cavar sus propias tumbas, como si fueran víctimas de Corleone.
20 de abril de 2006
HusbandCrossing (microcuento)
Es la última moda y es muy fácil: accedes a una página web (http://www.husbandcrossing.com/), rellenas un sencillo cuestionario (altura, peso, color de ojos, color de pelo, dimensiones del miembro, disfunciones sexuales, comida y postura favoritas…) y obtienes un número de registro y unas sencillas instrucciones que, una vez impresas en un papel autoadhesivo (lo facilita la organización contrareembolso de una cantidad irrisoria) es conveniente pegar en un lugar visible. En el apartado «Preguntas frecuentes» de la citada página, te explican que lo mejor es hacerlo en la espalda o en la parte posterior de los calzoncillos del marido a abandonar.El siguiente paso es dejar al marido –ellos lo llaman «liberar»- en algún lugar donde otra persona pueda encontrarlo. Por ejemplo, un transporte público repleto de gente o una estación. Los aeropuertos o las dependencias oficiales están contraindicadas: lo más probable es que el marido liberado termine por parecerle sospechoso a alguien y acabe en comisaría, lo cual daría al traste con todo el proceso. Lo mejor es dejarlo en un parque (aquellos que frecuentan los que salen a correr muy de mañana son los mejores), a la salida de algún colegio (mejor si es de primaria), en alguna reunión de tupper-ware o en un centro comercial los primeros sábados de cada mes.
La trayectoria del marido una vez liberado —y esa es la gracia— se puede seguir luego sin ninguna dificultad a través de la web en cuestión.
Al acceder a ella, lo primero que llama la atención es la hospitalidad del sitio: «Has llegado a un lugar amistoso y te damos la bienvenida a nuestra comunidad de liberadoras de maridos». En la parte superior destaca un mensaje en letras rojas: «¿Has encontrado un marido con la etiqueta de HusbandCrossing? Si es así, por favor haz una entrada en el diario, ¡enseguida!». Al entrar en el diario, el usuario recibe nueva información:
«¿Encontraste un marido HusbandCrossing? Si es así, gracias por llegar hasta aquí. ¡Estamos contentos de contarte entre nuestros amigas! Hay al menos una usuaria anterior de tu nuevo marido que estará muy feliz de saber que está en buenas manos. Tan pronto como hagas una entrada en el diario en referencia al marido que has encontrado, nuestro sistema enviará un email a el/los miembro/s que hayan disfrutado de él antes. Y algún día en el futuro, asumiendo que le abandones de nuevo una vez lo hayas utilizado, ¡sabrás que bien se siente una!”.
Yo misma, atraída por la novedad, liberé hace tiempo un marido (número de registro RA-281095) dejándole en el Puerto Olímpico de Barcelona una noche de sábado. Al acceder hoy, cinco años después, a su página de seguimiento, he obtenido la siguiente información:
Alita from Vilanova y la Geltrú. Mal amante pero muy hogareño. Idóneo para ir al cine a ver películas de acción (pagando tú la entrada). Released in Hotel América de Sitges, Barcelona, Spain. A la media hora ya no estaba.
Browneygirl, from Madrid. Dejé al marido en las escaleras de la estación de metro de San Bernardo. Al día siguiente se lo habían llevado. Me parece una buena idea pero él era un poco flojo.
Spiderwoman, from Valverde de Leganés (Badajoz). Ejemplar algo estropeado. No muy bien dotado (algunas malformaciones, creo que congénitas). Se lo presté a mi prima, recién separada, mamá de 2 niños. No me dijo nada de cómo le fue. Lo tuvo en casa 3 años para ahorrarse dinero en canguros. Luego lo abandonó en el AVE Madrid-Toledo (compartimento de equipajes).
Es la última pista registrada. Si ha tenido más usuarias (o usuarios) no han optado por registrarse o han roto la cadena. Al lado de su número de registro HusbandCossing, aparece ahora una maleta con patas, lo cual indica que en este momento podría estar desplazándose de un lugar a otro, deseando que alguien le encuentre.
Sólo me queda añadir mi gratitud hacia HusbandCrossing y sus responsables. No sólo ofrecen una salida digna para quien, como yo, no soportaba más a sus legítimos. También nos recuerda el valor del reciclaje: siempre hay alguien que puede sacar un buen provecho de lo que a ti ha dejado de interesarte.
19 de abril de 2006
Las simpatías del biógrafo
Ian Gibson acaba de publicar Ligero de equipaje, una biografía de Antonio Machado (Aguilar). Preguntado por las diferencias entre sus trabajos sobre Lorca, Dalí o ahora Machado y el que dedicó a Camilo José Cela, Gibson fue así de sincero:"Cela fue una sugerencia de la editorial, que acepté pero al que no le dediqué mucho tiempo. Para mí, Cela, el hombre que supo ganar es una aproximación al personaje. Además, no me caía bien y no quería dedicarle tanto tiempo como he dedicado a Lorca, a Dalí y a Machado. Pero yo me identifico más con los marginados, con los personajes que han sufrido."
¿Se os ocurre algo más desatinado que biografiar a alguien que te cae mal? Sí, sólo una cosa: encargar una biografía a alguien que no soporta a su biografiado.
18 de abril de 2006
BookCrossing
Por último, para mi novela he elegido un destino más lejano. Aprovechando que el día 25 me voy a Miami, he decidido llevarla conmigo y abandonarla allí, en algún lugar que me parezca apropiado para ella, o tal vez en el avión.
Si encontráis alguno de ellos en esta biblioteca inmensa y gratuita en que los BookCrossers quisiéramos convertir el mundo, ya sabéis de dónde viene. Acogedlo como se merece.
17 de abril de 2006
Aburridos sexuales
Por último, un dato revelador: sólo el 14% de las parejas heterosexuales utiliza juguetitos (y no valen velas o ropa provocadora, chicos, que eso no son juguetitos). Los que más los utilizan son los bisexuales (28%) y los homosexuales (25%), que nos ganan en imaginación por goleada. ¿Por qué los hetero no? He aquí algunas respuestas lamentables:
1) Para no acostumbrarse a ellos y preferirlos a la pareja (¿os imagináis?: Pepe, hoy duermes en el sofá, yo dormiré con el vibrador (réplica de Nacho Vidal, 22 cm., tres velocidades, látex super resistete).
2) Porque no les hace ninguna falta (jé, ay qué risa).
3) Porque no se lo han planteado (peor aún).
En fin.
Hace algunas semanas compartí con mi mejor amiga una experiencia única, que os recomiendo. Entramos en una sex-shop y compramos vibradores y otras chucherías. Parecíamos dos lesbianas. Y, además, estábamos muy orgullosas de parecerlo.
* Por cierto, para dar con la refrescante ilustración superior, he intentado dos búsquedas en Yahoo: «plátano» (héla) e «higo». Ningún problema con la primera. Al intentar la segunda, he tropezado con un mensaje del servidor: «Los resultados de la búsqueda higo pueden contener contenidos para adultos». Emocionada, intento con «nabo». Ninguna alerta: algunas fotos de la verdurita en cuestión, algunos señores muy ufanos de criar sus nabos (los vegetales) y nada más. Otra desolación: al buscador de Yahoo tampoco le entiendo.
16 de abril de 2006
Marcianos vaticanos
En la Casa dels Concilis de Tarragona, muy cerca de la Catedral, se acaba de inaugurar el Museo Bíblico, donde puede admirarse, según leo en La Vanguardia, una reproducción de la Sábana Santa, fragmentos de las pinturas de las catacumbas de Roma (originales), una maqueta del Templo de Jerusalén, un cocodrilo disecado de Tebas o la momia de un halcón, proveniente de un enterramiento egipcio. He de reconocer que no esperaba esas veleidades zoológicas en el museo bíblico tarragonés. Todas las piezas fueron reunidas por el canónigo Josep Vallès durante sus numerosos viages a Tierra Santa, dice la noticia. Ya imagino al santo hombre expoliando antigüedades con exaltación cristiana.Como todo el mundo sabe, el tráfico ilegal de obras de arte no es pecado. No ha dicho nada de ello, por lo menos, la Instrucción Pastoral que en estos días pascuales me ha tenido henchida de misticismo. Hablo del escrito otorgado por la Conferencia Episcopal Española y titulado «Teología i secularización en España. 40 años después delConcilio Vaticano II». Esto de los 40 años después lo especifican por si alguien puede llegar a pensar que el texto es contemporáneo del Vaticano II o incluso anterior. De hecho, me temo que el emperador Constantino era más moderno que la mencionada Instrucción.
En ese texto, la conferencia episcopal ha llamado públicamente al orden a algunos de sus más destacados discípulos, considerando que ofrecen «una concepción deformada de la iglesia». Concepción que han comparado con una patologia que afecta a un cuerpo humano y que conviene eliminar. Y eso han hecho, pública y notoriamente: extirpar patologías.
Marciano Vidal —qué afortunado nombre, en estas circunstancias— ha sido uno de los regañados. Este teólogo leonés de 65 años, muy influyente desde los años 70 y traducido a muchos idiomas (entre ellos el coreano) se atrevió a justificar en sus escritos conductas tan desviadas como la homosexualidad, la masturbación, la contracepción o la reproducción asistida. Válgame Dios. ¿Es cierto lo que leo? ¿Se atrevió el reverendísimo a afirmar que poner impedimentos a parir cada año es pecado, por ejemplo? ¡Me hago cruces! Por todo ello, con toda lógica, fue obligado por el pontífice Ratzinger-Z a retractarse públicamente, como un Galileo cualquiera (aunque con consecuencias más graves, porque al fin y al cabo que la tierra fuera redonda o plana no afectaba a la gente de a pie). Qué aficionada es la iglesia a esos «donde dijiste Digo di ahora Diego, guapo, o verás lo que es bueno».
Veamos un segundo ejemplo. El sacerdote jesuita Anthony de Mello, nacido en Bombay en 1931, ciudad donde murió en 1987. Sus doctrinas, seguidas por muchos fieles, son perniciosas por motivos algo menos inteligibles para esta humilde cronista matutina aunque la caza de brujas contra él es mucho más antigua. Ratzinger era cardenal cuando hizo que Juan Pablo II firmara una amonestación contra el jesuita. ¿Los motivos? A ver si vosotros comprendéis algo: «Por sustituir la revelación de Cristo por una intuición de Dios sin forma ni imágenes, hasta el extremo de hablar de Dios como de un vacío puro». Aviso para navegantes (qué apropiado): ¿Habláis de Dios como de un vacío puro? ¿Sustituís su revelación por una intuición sin forma ni imágenes? Pues tened cuidado, porque cualquier día os acusan de ser «una causa de grave escándalo para la comunidad eclesiástica». Por menos se han creado iglesias.
En fin. El objetivo de la Instrucción con que empezó esta Pascua y que hoy me ha traído hasta el teclado con tanto arrebato era, como ya he dicho, corregir «la concepción deformada de la iglesia». ¿Pensábais acaso que había cierta esperanza de modernización? ¿Que entre los obispos actuales hay alguno que pueda arrojar alguna luz en el oscuro y triste camino de los fieles? Pues no. Por fortuna para los afectos a la época de las cavernas, los obispos se han encargado de extirpar patologías a la vez que dejan claro el ideario de la casa: no al sacerdocio femenino (qué enrollados, estos tipos), no a las uniones homosexuales (al matrimonio, horror, ni mentarlo, claro), no a las absoluciones colectivas (¿has pecado? Pues jódete). Ser homosexual es pecado, igual que abortar o practicar la eutanasia. Masturbarse también los es. Como fornicar, aunque tranquilos, en este caso aún hay una posibilidad: si se fornica dentro del matrimonio y con finalidades reproductivas, está bien. Lástima que fornicar así inhibe la líbido de ambas partes.
Qué negro panorama, hermanos, hermanas. Claro que, siguiendo el ejemplo de la Curia, siempre nos queda entregarnos con entusiasmo al robo de obras de arte en Tierra Santa. Lástima no haberlo sabido un poco antes, porque nos podríamos haber montado unas vacaciones de Pascua de lo más alternativo.
15 de abril de 2006
Errare humanum est
He aquí algunos otros ejemplos de gazapos literarios, clásicos y no tan clásicos. Como quedará claro, uno de los problemas más graves con que tropezamos los autores es la descripción de los rasgos físicos de los personajes.
-La cicatriz en la mejilla de Rochefort, de Los tres mosqueteros, de Alejandro Dumas: en la pagina 29, le cruza la mejilla, en la 60 la tiene en la barbilla y en la 70 en la sien.
-El color de ojos de Emma, la protagonista de Madame Bovary, de Gustave Flaubert cambia tres veces a lo largo del libro. De miel a azul y de azul a negro. Fascinante.
-Las lágrimas del tuerto: En Sinuhé el egipcio, de Mika Waltari, se cuenta que Sinuhé compra un esclavo tuerto que es uno de los personajes secundarios de mayor importancia en la historia. Habla en varias ocasiones de su sirviente como "cíclope", en alusión a su único ojo. Casi al final, el cíclope, Kaptah, aparece con "los ojos llenos de lágrimas".
-Los bichos raros de Eco. En Baudolino, Umberto Eco (capítulo 32) dice que Baudolino y sus compañeros acuerdan entrenar a unos de los extraños habitantes de Pndapetzim, los PANOCIOS, para volar, ya que poseen unas orejas muy grandes. En un mismo párrafo se dice que Colandrino acostumbraba a los PONCIOS a volar (los poncios son otros raritos: tiene los órganos sexuales en el vientre) y que no se podía circular por la ciudad de Pndapetzim porque en cualquier momento te caían un PANOCIO en la cabeza. Un lío, ni el autor se aclara.
-El viaje interminable. En Bola de sebo, de Guy de Maupassant los personajes viajan once horas, según se dice. Pero si se suman bien los datos del autor (cuatro veces dos horas de reposo a los caballos = 8 horas + 6 de camino), dan 14.
-Extraterrestes lerdos. En Cazadores de sueños, de Stephen King, los extraterrestres envían una serie de números primos para demostrar su inteligencia, pero incluyen el 27, que no es primo.
-Tinte rápido. En El señor de las moscas, William Golding, se dice de Jack: "su pelo rojo resaltaba bajo la gorra negra.". Más adelante se habla de "su cabellera rubia, bastante más larga que cuando cayeron sobre la isla."
-Ojos cambiantes. En Hermosos y malditos, de Francis Scott Fitzgerald, se nos dice cuando se nos presenta al protagonista, Anthony Patch, que tiene los ojos azules. Hacia la mitad del libro, son negros. Al final, vuelven a ser azules. Sin duda esta es una patología que afecta a los seres de ficción. La misma que aquejó a Emma Bovary. A Fitzgerald le habría venido bien el calendario del que hablaba Stevenson: la acción se nos dice que transcurre en febrero, luego en mayo, y al final vuelve a ser febrero.
14 de abril de 2006
75 aniversario
Art. 1º. España es un República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia.
Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo.
La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones.
Art. 2º. Todos los españoles son iguales ante la ley.
Todo español tiene obligación de saberlo y derecho de usarlo, sin perjuicio de los derechos que las leyes del Estado reconozcan a las lenguas de las provincias o regiones. Salvo lo que se disponga en leyes especiales, a nadie se le podrá exigir el conocimiento ni el uso de ninguna lengua regional.
Los cementerios estarán sometidos exclusivamente a la jurisdicción civil. No podrá haber en ellos separación de recintos por motivos religiosos. (...) Todas las confesiones podrá ejercer sus cultos privadamente. Las manifestaciones públicas del culto habrán de ser, en cada caso, autorizadas por el Gobierno.
La propiedad de toda clase de bienes podrá ser objeto de expropiación forzosa por causa de utilidad social mediante adecuada indemnización, a menos que disponga otra cosa una ley aprobada por los votos de la mayoría absoluta de las Cortes. Con los mismos requisitos la propiedad podrá ser socializada.
Los servicios públicos y las explotaciones que afecten el interés común pueden ser nacionalizadas en los casos en que la necesidad social así lo exija.
El Estado podrá intervenir por ley, la explotación y coordinación de industrias y empresas cuando así lo exigieran la nacionalización de la producción y los intereses de la economía nacional.

Nota para navegantes: La fotografía sobre estas líneas corresponde a la celebración del 14 de abril de 1931 frente al Ayuntamiento de Mataró, ciudad en la que nací y persisto. Mi ciudad, con gobierno socialista, prepara homenajes a los 75 años de la desafortunada II República.
Irène Némirovsky (1903-1942)
Era sólo una adolescente cuando su familia se exilió a París desde su Kiev natal a causa de la Revolución de Octubre de 1917. En París vivió y se licenció en Letras en La Sorbona. Toda su obra la escribió en francés, idioma que dominaba a la perfección, como una segunda lengua madre. En 1929 envió su primera novela a un editor francés. Durante la Segunda Guerra Mundial fue deportada a Auschwitz, donde moriría junto con su marido, Michel Epstein, a los 39 años. Sus hijas, muchas décadas después, rescataron sus manuscritos. El primero que entregaron a los editores fue Suite francesa, una novela que de inmediato se convirtió en un éxito, no sólo en Francia (en España Salamandra la publicó elaño pasado). Esta segunda obra, El baile, que acaba de publicar en castellano el mismo sello barcelonés, apareció en Francia por primera vez en 1930, pero no fue hasta 1986 que se tradujo a nuestro idioma.En esta nouvelle, Némirovsky retrata sin ninguna piedad a los nuevos ricos, enriquecidos de la noche a la mañana a causa de sus negocios en bolsa. Kampf, el protagonista, es un burdo señor que ha hecho rápidas riquezas y al que acompaña una señora todavía más burda, hasta rozar la caricatura. Némirovsky parece divertirse con sus descripciones despiadadas. Valga un ejemplo, que corresponde al momento en que la señora de la casa se arregla para el baile que da título a la historia:
Con todo, El baile es una novela terrible. La historia de una venganza. Una llamada de atención sobre lo que de verdad es importante en la vida. Una divertida radiografía de la sociedad de su tiempo. Y un análisis hábil de sus personajes, sobre todo de las mujeres: Antoinete, la hija; Rosine, la señora de la casa e Isabelle, la profesora de piano.

