23 de marzo de 2006

Los enemigos

El próximo lunes salen a subasta 130 cartas que Miguel de Unamuno escribió a su familia y amigos estando en el exilio. Las mismas cartas que en 1967 los herederos del autor salmantino procuraron que formaran parte de los fondos de la Universidad de Salamanca. Las mismas que fueron prestadas a Manuel Villén, un editor de un sello llamado Escelicer, para lo que se suponía debía ser el tomo de Epistolario de unas Obras completas. Si creemos a los herederos, el editor jamás devolvió esas cartas que el viernes saldrán a la venta -pese a los esfuerzos de los herederos, de la Universidad de Salamanca y del propio Ministerio de Cultura- por un precio inicial de 132.000 euros.
Nunca me cansaré de decirlo, ni de ejemplificarlo: los editores son el enemigo. Del escritor, por lo menos.
Por cierto, ya que estamos unamunianos. Una cita, de memoria, mientras termino de desayunar:
Yo no escribo por pasar el rato, sino la eternidad.
Y una recomendación que me agradeceréis, sensibles visitantes de este sitio: Muertos S.A., libro (magnífico) de relatos de Luis García Jambrina, donde hay un cuento que habla de la muerte de Unamuno, de una Salamanca enrarecida y de cuánto azúcar se echaba en el café el autor del 98. El resto del libro habla de muertos. Más o menos notables, más o menos conocidos, pero todos unidos por la característica común de ser capaces de regresar al mundo de los vivos. Lo publicó El Gaviero Ediciones.

9 comentarios:

miwok dijo...

Joo, no digas que los editores son enemigos, que yo quiero editar, es el sueño de mi vida...Puedes decir que los "malos" editores son enemigos de los escritores...(Y otra cosa, has leído el mail?) Besos...

César dijo...

Los peores enemigos de un escritor, son:
1. El propio escritor.
2. El resto de los escritores.
3. Los editores.
Oye, por cierto, tengo un artículo manuscrito de Unamuno... igual vale una pasta (mi alma catalana se regocija). Además, soy amigo de un tataranieto de don Miguel, que, por cierto, se llama igual que él: Miguel de Unamuno. Pero no escribe; es diseñador y pintor.

Braulio Llamero dijo...

Miwok tiene razón, los malos editores son enemigos de los escritores (lo que pasa es que no hay buenos).
Me uno a la recomendación de Care, sobre el libro de Jambrina, Muertos S.A. Es buenísimo. Y que lo diga yo no tiene nada que ver con que sea paisano mío y amigo, ¡ejém!

Anónimo dijo...

Demasiado tiempo sin visitar tu web y hoy......descubro éste blog. Creo que tendré que dedicar unas.....64 horas a leerlo. Si pudiera lo haría sentado a la orilla de cierta playa jugando con determinada piedra mentras lo leo. La playa me queda lejos, la piedra va siempre conmigo. Obviamente.....me dejaría arrullar por una banda sonora adecuada.
A partir de hoy.....será visita obligada diaria.

Besos

Javier A. dijo...

Care, de nuevo abres el tarro de la polémica (lo digo en tono de broma) al sentenciar que "los editores son el enemigo". ¿Verdaderamente ves así a tus editores? Me cuesta comprender la afirmación que haces; precisamente, en buena medida, eres quien eres gracias a ellos.

Un abrazo grande a todos,

Javier A.

Care dijo...

Miwok: recién llego. He leído el mail. Te contestaré este finde. Y si tu sueño es editor serás buena, pero no todos lo verán.
Javier: Soy lo que soy a pesar de ciertos editores.

craven dijo...

"Ojalá todos los best-sellers fueran como éste(la catedral del mar,I.F.)" El Cultural,C.Santos.
La voz de su amo... No somos tan ingenuos

Care dijo...

Craven, no se trata de ingenuidad. Y te aseguro que no me pagan por dejar bien (o mal) los libros. Mañana hablamos de La catedral del mar.

cristian dijo...

Pienso que sí sóis unos inocentes. Vosotros, los craven.

Supongo que la insinuación, el dar por hecho algo en lugar de preguntar primero y usar falacias lógicas, es a lo que te referías cuando preguntabas por la ausencia de "tormentas".

Los temporales se generan solos y llevan contenido. Son discusiones, acaloradas si quieres, sobre diferentes puntos de vista.

Considero que quizás excedí mi tono al intercambiar opinión con Matías (espero me disculpe si fue así) Si bien no llega a tormenta es un ejemplo para señalar lo que entiendo por una.

A lo tuyo lo llamaría artificio, no tormenta. O, si lo prefieres, tormenta artificial. Tienes razón, "tormentas" según tu uso -aparte de las que intentas crear- no hay.

Para tu desgracia, la COPE y otros nos han enseñado lo mismo que has aprendido. Para tu desgracia, porqué : 1/ este tipo de discurso tiene poco crédito 2/ a cualquiera le puede dar el punto y usarlo con vosotros, los craven. Por eso me parecéis unos inocentes.