10 de marzo de 2006

Me gusta...

viajar en tren, dos azucarillos en el café, leer en la playa, pasear sin rumbo fijo, la calle Montcada de Barcelona, que me visiten los amigos, el vodka con naranja, el poema de la biblioteca de Bukowsky, donuts con chocolate el domingo por la mañana, la gente que da la mano con decisión, las sandalias, los boles de cerámica, las Suites para Cello solo de Bach, mi rincón de leer en mi sofá (y mi sofá), recoger a mis hijos en el colegio, hablar con el cartero, las pipas con sal, visitar mercados en cualquier parte del mundo, la colonia para bebés, David Mamet, decir palabrotas, las plumas estilográficas, las películas en versión original, reír hasta el paroxismo, el olor del azahar, cantar en la ducha (y fuera de ella), Cyrano de Bergerac en cualquiera de sus versiones, América Latina de costa a costa, la sandía con pepitas, el culo de mi hombre, desayunar en un bar leyendo el periódico, bailar salsa, las camas deshechas, Joaquín Sabina, las rosas amarillas, los cuadernos Moleskine, el arroz basmati, las monedas de 2 euros, las columnas dóricas, los perros grandes, los tomates-pera, Sevilla en abril, Matt Dillon, el Mocca Café del Starbucks, oler un libro nuevo, dejar el bolso en casa, el primer mordisco a una ciruela, imaginar la historia de una novela, los chiles en nogada de La Mordida de Madrid, la Noche estrellada con Ciprés de Van Gogh, los cachorros de tigre...

4 comentarios:

Javier A. dijo...

Care, tienes más razón que una santa. Afortunadamente son muchísimas las cosas, grandes o pequeñas, que nos gustan. Así que no nos queda más que exclamar: "¡la vida es bella!", o si se prefiere: "¡Qué bello es vivir!"
Por cierto, acabo de citar dos peliculones que me gustan un montón :-)
Buen fin de semana, y a seguir disfrutando de todo lo que nos gusta.

Javier A.

cristian dijo...

pasar periodos musicales de duración y estilos variables(ahora estoy en época Gato Pérez), Londres, dormir, fumar (preferentemente Lucky Strike), la gente con sentido del humor, el agua, el cielo, las nubes (agua en el cielo), Robert Walser, la gente que opina sin imponer ni despreciar, mis amistades, Leonor Watling, la cultura de Asia oriental, este blog, las abuelas, la mente clara, cazar setas con un revólver, Kawabata Yasunari, las Bachianas brasileiras, dormir en el autobús sobre el hombro de una abuela, estar solo, saber que puedo confiar, el café, los bolígrafos que escriben, Raymond Queneau, escuchar: "calma, no pasa nada", las estampas de Sharaku, los juguetes pequeños de metal, un buen kyosaku, las orejas femeninas, cantantes con estilo propio, el dueto Papageno-Papagena, el carrer Notariat de Barcelona, no protegerme la cabeza cuando llueve, no bloquearme...

Darkverzight dijo...

Coincido en un montón de las cosas que has dicho, Care....
de todos modos, ahí van las mías:
viajar, leer, reír hasta llorar, los momentos entre amigos, las confidencias en un rinconcito de un café de la calle del Pi, pasear por el Raval, interpretar del inglés, la sensación después de un examen bordado, la poesía -Pizarnik, Bukowski, Cavafis, Goytisolo, Neruda, Auster, Dickinson, Szymsborska, Brecht...-, el primer paseo por una ciudad nueva, las risas en la Grand Place de Bruselas, los paseos en lancha por los canales de Brujas, el viaje aventurero de Portland a Vancouver, Notting Hill en Londres, divisar una ciudad desde su edificio más alto, los tranvías de Milán y Frankfurt, la sensación del trabajo bien hecho, la fontana di Trevi, mis amigos, Cannon Beach y Cape Kiwanda en la costa del Pacífico, mis libros, mis abuelos, padres y hermano y cuñada, los idiomas, aprender, leer, las noches de borrachera entre amigos, los momentos tan divertidos al recordar esas noches al día siguiente, Norah Jones, Schumann, Nirvana, sentirme viva, soñar, el ruso, las mariposas en el estomágo de cuando ves al chico que te gusta...vivir.
Buen fin de semana a todos:-*

miwok dijo...

El olor a césped recién cortado, la lluvia de Escocia, el sonido de pisar las hojas en Otoño, los amaneceres y atardeceres en el mar, los bosques nevados, los conejitos enanos, las sonrisas de bebé, las tiendas hippyes, las cartas escritas a mano, las risas con los amigos que nunca tienen fin, un buen cine, los conciertos de rock, Edimburgo, el Soho, el lago Ness, leer en la cama hasta quedarme dormida, que me abracen, los besitos en el cuello, los tés de todos los sabores, la comida turca, las ilusiones de viajar a tantos sitios que no acabaría nunca de escribirlos, los sueños por cumplir, y los cumplidos, las margaritas, las historias que cuenta mi abuelo, las confidencias a media voz, las noches plagadas de estrellas, bañarse desnudo en el mar con luna llena, los trenes antiguos, saber que te quieren...